Subsidios energéticos crecieron 80% en el primer semestre y superan los USD 2.100 millones
En los primeros seis meses de 2026, el Estado destinó USD 2.147 millones en subsidios al sector energético, un aumento significativo frente a 2025, impulsado principalmente por mayores costos en generación y una brecha creciente entre tarifas y precios reales.
Durante el primer semestre de 2026, el Gobierno nacional incrementó sus transferencias al sector energético hasta los USD 2.147 millones, lo que representa un aumento del 80% en comparación con los USD 1.195 millones otorgados en el mismo período del año anterior. Este nivel es el más elevado desde 2024, aunque todavía inferior a los USD 3.035 millones que se destinaron en ese año.
Un informe de la consultora Economía & Energía detalla que más del 70% de este incremento se canalizó hacia la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). El costo promedio de la energía alcanzó 90 USD/MWh, un 20% más que en el primer semestre de 2025, debido a tres factores principales: el aumento en los costos de generación térmica por el alza en los precios de combustibles, un mayor reconocimiento tarifario para la generación hidroeléctrica y el encarecimiento de las importaciones eléctricas, especialmente notorio en mayo y junio.
Además, el costo de los combustibles para generación subió un 26% interanual, impulsado por el aumento del gas natural licuado (GNL) importado, afectado por el conflicto en Medio Oriente, y por un cambio en la matriz energética hacia combustibles alternativos con precios más altos. La principal dificultad radica en la brecha entre el costo real de la energía y las tarifas que pagan los usuarios.
En el segmento residencial, el costo promedio fue de 89 USD/MWh, mientras que el precio abonado por la demanda estacional fue de 51 USD/MWh. El Estado cubrió la diferencia de 38 USD/MWh, que representa un incremento de 9 USD por unidad respecto al mismo período del año anterior. En el sector comercial, la brecha fue aún mayor: el costo se ubicó en 91 USD/MWh y el precio pagado cayó a 68 USD/MWh, por lo que el subsidio promedio fue de 23 USD/MWh, con un aumento interanual de 19 USD/MWh.
Una paradoja que destaca el informe es que, a pesar del crecimiento en las transferencias estatales, el sector energético argentino alcanzó un récord exportador en el primer semestre de 2026. El saldo comercial energético fue de USD 5.950 millones, representando el 43% del superávit comercial total del país, frente a los USD 3.743 millones obtenidos en igual período de 2025.
Las exportaciones crecieron un 42,5% interanual, totalizando USD 7.619 millones. El crudo lideró esta expansión con ventas por USD 4.693 millones, un 48% más que en 2025, gracias a un aumento del 25% en los volúmenes diarios a 309.000 barriles y precios favorables de USD 84 por barril, un 18% superior al año anterior.
Desde la asunción del Gobierno actual, se ha promovido que los usuarios paguen el costo real de la energía. En ese marco, a fines de 2025 se implementó una reforma estructural del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), que creó tres segmentos de transacción: Mercado Asignado, Mercado Spot y Mercado a Término (MAT). Sin embargo, la baja en los precios del Mercado Spot durante los primeros meses desalentó la contratación en el MAT, que solo representó el 12% de la oferta eléctrica en el primer semestre, mientras que la Generación Asignada y el Spot concentraron el 49% y 39%, respectivamente.
El fuerte aumento del precio Spot durante el invierno, que alcanzó 189 USD/MWh en junio, podría incentivar una mayor contratación en el MAT en los próximos meses, según proyecta el informe. El informe también señala que la infraestructura de transporte sigue siendo un desafío. En electricidad, el financiamiento y construcción de nuevas obras recae en concesionarios privados que recuperan la inversión mediante tarifas para usuarios beneficiarios. La Secretaría de Energía identificó tres obras prioritarias en los corredores AMBA, Patagonia y Centro, aunque aún no se ha llamado a licitación.
En el transporte de gas, la situación es más compleja, ya que no existe un ente que garantice el recupero de la inversión, lo que dificulta trasladar los costos a las tarifas. Esta asimetría entre ambos sistemas puede limitar la asignación eficiente de recursos y el desarrollo de infraestructura en el futuro. Un ejemplo del impacto positivo de la infraestructura fue el Gasoducto Perito Moreno, que desde su puesta en marcha en 2023 hasta abril de 2026 generó ahorros acumulados por USD 2.327 millones al sustituir importaciones de combustibles líquidos y GNL, cifra que ya compensó la inversión inicial financiada por el Estado y organismos multilaterales.
