Las intervención del INDEC a lo largo de la historia argentina

En este nuevo capítulo de las efemérides argentinas, revivimos lo que fue la manipulación de los datos de la INDEC que comenzó en 2007.

Jueves 28 de octubre del 2021 a las 12:23 pm

 

Continuamos con esta serie de artículos en los que conmemoramos algunos hitos históricos de la economía argentina.

 

En esta oportunidad, repasaremos qué fue la intervención del INDEC.

 

En 2007, el Gobierno liderado por Néstor Kirchner dispuso, a través de su Ministro de Economía, hacer un cambio en las autoridades del instituto con el objetivo de disminuir la inflación oficial desestimando una metodología de estimación del índice de precios al consumidor (IPC) aceptada internacionalmente.

 

Como rescata Ramiro Marra en su libro "Hacen falta Huevos", en aquel entonces, el actual presidente Alberto Fernández dijo sobre la intervención del INDEC: “El problema que teníamos con el Indec es que, en plena campaña presidencial [campaña de Cristina], era un lugar donde hacían política los opositores. Por eso dijimos `Paremos esto porque nos van a volver locos`. Y como veíamos que había mucha complacencia en la conducción del Indec, decidimos la intervención. El problema es que después todo enloqueció".

 

La credibilidad de los datos producidos por el INDEC decayó insondablemente, ya que la distorsión del IPC sumado a la falta de transparencia en algunas decisiones internas no le dejaban otra opción al ciudadano promedio.

 

Un reporte de la Universidad Torcuato Di Tella señala los graves costos que implicó para el país esta intervención y saca a la luz los beneficios directos que gozó el Gobierno de turno: "La disminución artificial de la tasa de inflación oficial busca esconder problemas macroeconómicos crecientes pero también, logra disminuir los costos de amortización de la deuda pública ajustada por CER. De acuerdo a algunas estimaciones, el ahorro logrado hasta el presente supera los $4.000 millones".

 

Dicho claro y fácil, al informar una menor variación del IPC, se pagaría menos deuda. Sumado a ello, los bonistas se vieron ampliamente beneficiados por el fraude estadístico. Justamente para evitar pagar más por la deuda ajustada por CER el Gobierno se negó a asumir la inflación real.

 

Además, sentenciaron: "La miopía de la intervención está en que este es un argumento de corto plazo con claras consecuencias negativas de mediano plazo que el próximo Gobierno y el país deberán afrontar". 

 

La subestimación de la inflación también impactó en la medición de la pobreza, ya que el cálculo de la canasta básica depende de la inflación. Más precisamente, para determinar la canasta básica total se utiliza como base la canasta familiar y se le suma los precios de bienes y servicios no alimentarios, valorizando cada mes con los precios relevados por el índice de precios al consumidor (IPC).

 

Cuando en 2013 esta dejó de publicarse por cuestiones inciertas, el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, señaló que medir la pobreza era “estigmatizante”.

 

Las consecuencias nocivas no terminan allí. En el mismo libro, Marra comenta que la intervención del INDEC "también impactó en la medición del Producto Bruto Interno (PBI), los viejos datos del INDEC mostraron que entre 2003 y 2011 la economía creció todos los años -incluso en 2009, año de la crisis internacional, marcó un leve crecimiento de 0,05%-. Sin embargo, los datos oficiales bajo el nuevo INDEC de la gestión de Macri, mostraron que para 2009 el PBI había caído un 5,9%".

 

Ese nuevo INDEC dispuso que "las series publicadas con posterioridad al primer trimestre de 2007 y hasta el cuarto trimestre de 2015 deben ser consideradas con reservas".

 

Todas estas cuestiones generaron en el público una profunda desconfianza y descreimiento de los "datos oficiales" informados durante el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner.

 

Algunos sugieren que el INDEC lidere un proceso de revalidación de los datos producidos entre 2007 y 2015. El reporte de la UTDT, por el contrario, desestima esa posibilidad, ya que afirman que "el daño no se podrá revertir. Esto es así porque los registros de precios se van perdiendo y el IPC verdadero no se podrá reconstruir. Llevaría mucho tiempo bajar la brecha que la intervención creó sobre la tasa de interés que enfrenta nuestro país".  

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?