El Gobierno vuelve a patear el aumento de los combustibles: la suba de impuestos se aplicará recién en diciembre
Lo dispuso a través del Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial. Es la cuarta postergación en lo que va del año y busca contener el impacto en la inflación, aunque acumula una deuda fiscal y un ajuste pendiente que podría golpear fuerte en el último mes del año.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Gobierno nacional resolvió postergar una vez más la actualización de los impuestos que gravan los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. Mediante el Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo dispuso que los incrementos que debían comenzar a regir el 1° de noviembre se trasladen al 1° de diciembre de 2026
La medida, que lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo, alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. De esta manera, durante todo noviembre los surtidores continuarán operando con la carga impositiva que estaba vigente hasta octubre, evitando un salto inmediato en los precios finales
Esta es la cuarta vez en el año que el Ejecutivo decide diferir estos ajustes, luego de haber tomado la misma determinación en abril, julio y octubre . En los considerandos del decreto, el Gobierno justificó la medida al sostener que busca "continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible" .
El dilema para el Palacio de Hacienda es evidente: aumentar los impuestos trasladaría ese costo a los surtidores y complicaría la política de desinflación, pero postergarlos compromete la meta de superávit fiscal. Entre el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), el Estado recaudó en los primeros nueve meses de 2026 unos $5.269.932 millones, lo que representa el 3% de la recaudación total .
La decisión se toma en un escenario global particularmente volátil para el sector energético. Desde febrero, cuando comenzó el conflicto bélico en Medio Oriente, el precio internacional del petróleo acumuló una suba promedio del 70% . Para amortiguar el impacto en los surtidores locales, las empresas petroleras —con YPF a la cabeza— implementaron un mecanismo de "buffer" para compensar las oscilaciones del crudo.
No obstante, esa modalidad generó distorsiones en el mercado del gasoil, especialmente porque Argentina no cuenta con capacidad de refinación suficiente y debe importar parte del insumo. Como el gasoil minorista no trasladó completamente el aumento internacional, el precio mayorista terminó siendo más caro que el que se expende en las estaciones de servicio .
La norma también contempla el tratamiento diferencial del impuesto para el gasoil que se consume en la región patagónica. El régimen alcanza a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe . Este beneficio busca compensar los mayores costos logísticos de esas zonas, pero también queda sujeto al nuevo cronograma de actualización.
Con el calendario modificado, diciembre se perfila como el mes en el que el Gobierno deberá enfrentar la disyuntiva de aplicar el ajuste acumulado o recurrir a una nueva prórroga. La historia reciente indica que la decisión no será sencilla: desde 2025, el Ejecutivo ha utilizado una larga serie de decretos para diferir mes a mes la aplicación completa de las actualizaciones tributarias, una estrategia que alivia las arcas de los consumidores pero que sigue generando presión sobre las cuentas públicas y sobre el precio futuro de uno de los insumos más sensibles para la economía argentina
