Empresarios industriales prevén menor producción y empleo en el tercer trimestre de 2026
El Indec revela que la confianza empresarial cayó a su nivel más bajo desde diciembre de 2025, con expectativas negativas sobre producción, demanda interna y empleo para septiembre-noviembre.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los empresarios industriales anticipan un trimestre marcado por la cautela y expectativas negativas. Para el último período de 2026, las previsiones apuntan a una reducción en la producción, la demanda interna y el empleo.
El Indicador de confianza empresarial alcanzó un -20,2% en agosto, su nivel más bajo desde diciembre de 2025. En la Encuesta de Tendencia de Negocios del Indec, el 19,7% de los consultados espera que el volumen producido disminuya, frente al 15,4% que prevé un aumento, mientras que el 64,9% anticipa que no habrá cambios.
En cuanto a la demanda interna, las perspectivas son aún más pesimistas: el 23,8% de los industriales proyecta una reducción, el 13,8% un aumento y el 62,4% no prevé variaciones. Por su parte, las ventas externas constituyen la única variable con un leve optimismo, ya que el 18,2% estima un incremento en exportaciones, mientras que el 17,1% espera una caída y el 64,7% no anticipa cambios.
Respecto al empleo, el 17% de las empresas consultadas prevé una disminución en las horas trabajadas, frente al 5,8% que espera un aumento, y el 77,2% considera que se mantendrán estables. En cuanto a la dotación de personal, el 16,5% planea reducir empleados, el 3,7% aumentar y el 79,8% mantener el nivel actual.
Sobre la situación general de sus negocios, el 74,4% de los empresarios cree que permanecerá igual durante el trimestre, mientras que el 13,3% anticipa un deterioro y el 12,3% una mejora. En cuanto a los precios promedio de venta, el 62,4% no espera cambios, el 30,5% proyecta aumentos y el 7,1% prevé disminuciones.
En el análisis de agosto, el 52,9% de las empresas consideró que su cartera total de pedidos estaba por debajo de lo normal, el 44,9% la ubicó en niveles normales y solo el 2,2% por encima. En exportaciones, el 36,9% reportó valores inferiores a lo habitual, el 55,6% normales y el 7,5% superiores.
Respecto a los stocks de productos terminados, el 64,4% los calificó como adecuados, el 20,6% por encima de lo necesario y el 15% por debajo. La situación empresarial actual fue considerada normal por el 62,3%, mala por el 30% y buena por el 7,7%. En términos financieros, el 63,7% dijo estar en una situación normal, el 25,3% en mala y el 11% en buena. El acceso al crédito sigue siendo un desafío: el 62,5% de las empresas lo calificó como normal, el 31,4% como difícil y solo el 6% como fácil.
Entre los principales obstáculos para incrementar la producción, el 53,6% señaló la demanda interna insuficiente. La competencia de productos importados fue mencionada por el 10,1%, seguida por la incertidumbre económica con el 6,7%. Otros factores como escasez de materias primas, problemas financieros y falta de mano de obra calificada también fueron destacados, aunque en menor medida.
En cuanto a la evolución del sector, el Indec reportó que la actividad industrial cayó un 5% en julio respecto a junio y disminuyó un 4,9% en comparación con el mismo mes de 2025. En lo que va del año, la contracción acumulada fue del 2,6%.
El desempeño fue dispar entre las diferentes ramas industriales: 12 de las 16 divisiones mostraron descensos interanuales, mientras que solo 4 registraron avances. La caída más pronunciada fue en “Otros equipos, aparatos e instrumentos” con un 31,4%, debido a menores producciones de celulares, televisores y componentes electrónicos.
La producción de maquinaria y equipo también sufrió un fuerte retroceso del 26,7%, destacándose la baja del 46,6% en maquinaria agropecuaria, vinculada a una menor demanda. Por otra parte, el sector de prendas de vestir, cuero y calzado se contrajo un 15,9% debido a la menor demanda interna y la competencia de productos importados.
Entre las divisiones con resultados positivos, se destacan “Madera, papel, edición e impresión” con un incremento del 7,1%, impulsado especialmente por el aumento del 12,6% en papel y productos derivados. La refinación de petróleo, coque y combustible nuclear creció un 8,1%, y las industrias metálicas básicas aumentaron un 1,6%, gracias a la siderurgia y la producción de metales no ferrosos.
