El mercado ya tiene su pronóstico: a cuánto ven el dólar a fin de año en Argentina

Contratos de futuros, analistas y bancos ven que el dólar pueda subir de aquí a fin de año, aunque la suba no será desproporcionada y la cotización seguiría por debajo del techo de la banda.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

A pesar de los vaivenes cambiarios de las últimas semanas, el mercado financiero argentino mantiene una expectativa sorprendentemente estable sobre el futuro del tipo de cambio oficial. Tanto los contratos de futuros como las encuestas a bancos y consultoras convergen en una misma cifra: el dólar oficial cerraría 2026 en torno a los 1.600 pesos.

 

En la pantalla de A3 Mercados, los contratos de dólar futuro con vencimiento en diciembre cotizan cerca de 1.601 pesos. Ese precio representa una baja respecto de los 1.630 pesos que se veían semanas atrás, y queda muy lejos de los 1.660 pesos que se tocaron a comienzos de julio.

 

La curva de futuros también envía una señal clara: la diferencia entre los contratos de corto y largo plazo implica una depreciación mensual promedio de alrededor del 2%, en línea con la inflación observada. El mercado, por ahora, no le asigna probabilidad a ningún salto cambiario.

 

El REM y los analistas

 

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central aporta una confirmación adicional. Los analistas vienen recortando sus proyecciones de tipo de cambio de manera consecutiva en los últimos meses:

 

Junio: 1.673 pesos

 

Julio: 1.652 pesos

 

Agosto: 1.630 pesos

 

Según los cálculos de Emilio Botto, de Mills Capital, esto implica una depreciación esperada de apenas 5,9% entre agosto y diciembre. "El consenso de los diez expertos con mejor historial de pronóstico es aún más conservador, cerca de 1.626 pesos, prácticamente igual al promedio general", señaló.

 

Aunque el consenso se está formando, las diferencias entre entidades siguen siendo notables. En el relevamiento de Bloomberg, Wells Fargo proyecta el número más bajo, con 1.539 pesos, mientras que Capital Economics llega al más alto, con 1.800 pesos. Esa brecha de más de 260 pesos refleja distintas hipótesis sobre la liquidación del agro, el ajuste fiscal y las condiciones financieras externas.

 

Otras mediciones muestran cifras intermedias: FocusEconomics, con más de 40 entidades relevadas, ubica el consenso en 1.648 pesos, mientras que la encuesta de El Cronista entre economistas locales arroja una mediana de 1.681 pesos.

 

Un dato llamativo: el proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno envió al Congreso asume un tipo de cambio de 1.600 pesos para diciembre. Que esa cifra coincida casi exactamente con el precio de los futuros es algo poco habitual en la historia argentina.

 

El dólar está lejos del techo de la banda

 

El tipo de cambio mayorista se ubica hoy alrededor de 1.513 pesos, en la parte media-baja de la banda cambiaria que administra el Central. Como la inflación de agosto fue de 1,66%, el techo de intervención para octubre subirá desde los 1.919 pesos de fines de septiembre hasta unos 1.951 pesos. Con ese margen, incluso una suba gradual del dólar difícilmente alcance el límite superior antes de fin de año.

 

Los operadores atribuyen ese espacio a una combinación de factores: liquidación sostenida del sector agropecuario, superávit energético y una demanda de dólares relativamente contenida por el esquema de controles de capital. Sebastián Menescaldi, de EcoGo, recuerda que en el primer semestre la oferta de divisas estuvo respaldada por un superávit comercial cercano a los 15.000 millones de dólares, emisiones de deuda en dólares por unos 12.300 millones y crédito bancario en moneda dura.

 

Detrás de esa calma en los futuros hay, sin embargo, algunas advertencias. Los analistas coinciden en que el escenario base supone continuidad de la disciplina fiscal y desinflación sostenida. Si la inflación mensual volviera a acelerarse por encima del 3%, el mecanismo de ajuste de la banda se vería forzado a moverse más rápido y las expectativas podrían recalcularse velozmente.

 

BBVA y Citi, de hecho, advierten en sus últimos informes que la desinflación no es lineal: la indexación salarial y las correcciones de tarifas de servicios públicos podrían agregar presión de precios en la segunda mitad del año. Ambas entidades proyectan el dólar de fin de año entre 1.760 y 1.776 pesos, bastante por encima del consenso.

 

"El peso no puede apreciarse real y sostenidamente", escribió BBVA, sugiriendo que el nivel actual del tipo de cambio depende en parte de flujos de capital y operaciones de carry trade que aportan un sostén transitorio.

 

Qué mirar de acá en adelante

 

Para los inversores, el mensaje del mercado es bastante claro: salvo un shock externo o un giro de política económica, la historia cambiaria de 2026 tendrá como eje una depreciación moderada con apreciación real. Los 1.600 pesos no son solo un número: son una apuesta del mercado a favor de la ortodoxia fiscal. Una apuesta que, eso sí, hay que renovar mes a mes con cada dato de inflación.

 

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