El Banco Mundial anticipa una caída del petróleo y el oro en 2027, pero alerta por los riesgos climáticos
Los metales industriales subirían un 25% en 2026, impulsados por la demanda vinculada con las energías renovables, los vehículos eléctricos y los centros de datos.
Por redacción
El Banco Mundial prevé un cambio de tendencia en los mercados internacionales de materias primas durante 2027, después de un año marcado por el encarecimiento de la energía, los metales y los activos de refugio. Según su último informe Commodity Markets Outlook, los precios globales de los productos básicos subirán un 23% en 2026 y retrocederán un 7% el próximo año, aunque la evolución dependerá de los conflictos geopolíticos y de las condiciones climáticas.
El organismo atribuyó las presiones actuales a las interrupciones del suministro petrolero en Medio Oriente, las dificultades comerciales vinculadas con la guerra entre Rusia y Ucrania y el aumento de la demanda de metales. También advirtió que el fenómeno de El Niño podría afectar las cosechas y encarecer los alimentos.
El petróleo Brent bajaría a USD 79 por barril
El sector energético concentra buena parte de las presiones. El Banco Mundial proyecta que los precios de la energía aumentarán un 32% en 2026, tras tres años consecutivos de caídas. El petróleo Brent promediaría USD 91 por barril, frente a los USD 69 registrados en 2025, antes de retroceder a USD 79 en 2027 y USD 70 en 2028.
La previsión contempla una recuperación gradual de la oferta y una normalización parcial de las exportaciones rusas. Sin embargo, el escenario podría deteriorarse si se prolongan las interrupciones en Medio Oriente o continúan los daños sobre la infraestructura petrolera.
En un escenario adverso, el Brent podría alcanzar los USD 105 por barril en 2027. El organismo también alertó que el suministro mundial de petróleo caería un 5,2% durante 2026, la mayor contracción en más de cuatro décadas, excluida la recesión de 2020.
El oro y los metales industriales, ante una corrección
Los metales industriales subirían un 25% en 2026, impulsados por la demanda vinculada con las energías renovables, los vehículos eléctricos y los centros de datos. El cobre promediaría USD 13.200 por tonelada este año y USD 13.000 en 2027, mientras que el aluminio pasaría de USD 3.250 a USD 3.100 por tonelada.
El oro, por su parte, alcanzaría un promedio de USD 4.600 por onza en 2026, frente a USD 3.442 en 2025. Para 2027, el Banco Mundial anticipa una baja a USD 4.250, seguida de otra reducción a USD 4.000 en 2028. La moderación dependerá de una eventual disminución de la incertidumbre geopolítica y de la demanda de activos refugio.
Café y cacao: la oferta y el clima marcarán el rumbo
En el mercado agrícola, la recuperación de las cosechas podría aliviar las cotizaciones del café. La producción mundial alcanzaría un récord de 190 millones de sacos en la campaña 2026-2027, un incremento del 6% interanual. Brasil contribuiría con una expansión estimada del 14% de su producción.
El cacao tendría una trayectoria diferente: tras una caída proyectada del 37% en 2026, hasta USD 4,90 por kilogramo, subiría un 10% en 2027, a USD 5,40, ante los riesgos que amenazan las cosechas de África occidental.
El Banco Mundial advirtió que la combinación de energía más cara, interrupciones comerciales y un fenómeno de El Niño intenso podría impulsar los precios de los alimentos un 12% por encima de las previsiones actuales. La evolución de las materias primas seguirá condicionada por factores geopolíticos, climáticos y de oferta, con posibles consecuencias para la inflación y el crecimiento mundial.
