Meta cierra un acuerdo clave con AMD para potenciar su apuesta fuerte por la IA
La compañía de Mark Zuckerberg aseguró capacidad energética y acceso a chips de última generación para acelerar el desarrollo de su infraestructura de IA, en una jugada estratégica a largo plazo.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Meta dio un paso importante en su carrera por la inteligencia artificial al anunciar un acuerdo de gran escala con AMD para acceder a chips especializados y a una capacidad energética inédita. El entendimiento apunta a reforzar la próxima generación de infraestructura de IA de la empresa y confirma que la competencia por potencia de cálculo está entrando en una nueva fase.
Según informó el propio fabricante de hardware, el contrato contempla la provisión de hasta 6 gigavatios de capacidad energética destinada a sostener múltiples generaciones de GPU Instinct, la línea de procesadores de alto rendimiento de AMD orientados a cargas de trabajo de inteligencia artificial. Se trata de un volumen significativo, pensado para centros de datos a gran escala y para entrenar modelos cada vez más complejos.
El acuerdo no se limita solo al plano tecnológico. Como parte del paquete, AMD le otorgó a Meta un derecho de suscripción de hasta 160 millones de acciones ordinarias de la compañía. En términos financieros, esto refuerza el vínculo entre ambas firmas y muestra que la relación va más allá de un simple contrato de proveedor y cliente: hay una apuesta compartida al crecimiento del negocio de la IA.
Para AMD, el acuerdo representa un espaldarazo de peso en la pelea contra otros gigantes del sector. Convertirse en socio tecnológico de una de las mayores plataformas digitales del mundo posiciona a la compañía como un jugador central en el ecosistema de inteligencia artificial, un terreno donde cada contrato de este tamaño puede redefinir el tablero.
El anuncio también se enmarca en una tendencia más amplia: las grandes tecnológicas están cerrando acuerdos a largo plazo para garantizar capacidad de cómputo antes de que los cuellos de botella se vuelvan más críticos. Centros de datos, energía, chips y talento forman hoy un combo estratégico que define quién puede escalar y quién queda atrás.
Detrás de esta decisión está la visión de Mark Zuckerberg, que viene insistiendo en que la inteligencia artificial será el eje del próximo ciclo de crecimiento de la compañía. Con este acuerdo, Meta busca asegurarse que su ambición no quede frenada por límites técnicos o de abastecimiento.
En los próximos meses, el impacto del convenio empezará a verse en la expansión de la infraestructura y en la capacidad de Meta para entrenar y desplegar nuevos modelos. Si la apuesta sale bien, el acuerdo con AMD podría convertirse en uno de los pilares silenciosos del futuro de la IA a gran escala.
