Fondos de cobertura apostaron a la energía de Caterpillar en pleno boom de centros de datos
Para los hedge funds, la compañía pasó de ser un proxy del ciclo industrial a un jugador central del ecosistema tecnológico.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Las acciones de Caterpillar captaron el interés creciente de los hedge funds, que incrementaron posiciones ante el fuerte crecimiento del negocio de generación eléctrica de la compañía, impulsado por la expansión global de centros de datos y la demanda energética de la inteligencia artificial.
Según el análisis citado por Jim Cramer, los fondos no compraron solo maquinaria pesada, sino la “capacidad de energía” que Caterpillar vende a la economía digital, en particular sus grandes generadores y turbinas utilizados para alimentar centros de datos.
El negocio de Power & Energy de Caterpillar se convirtió en uno de los motores de crecimiento más dinámicos del grupo. Analistas señalaron un aumento “llamativo” de la demanda de turbinas y motores, inicialmente vinculada a centros de datos, pero que luego se extendió a sectores como petróleo y gas.
La tendencia se explicó por la necesidad de energía continua en la infraestructura digital. Los centros de datos, clave para IA y computación en la nube, requieren sistemas de generación eléctrica propios para garantizar operación 24/7. Caterpillar se benefició de esa transición, con pedidos crecientes de sistemas “prime power” diseñados para suministro constante.
Para los hedge funds, la compañía pasó de ser un proxy del ciclo industrial a un jugador central del ecosistema tecnológico, al proveer la energía física que sostiene la expansión de la IA. Ese cambio de narrativa impulsó la rotación de capital desde tecnológicas puras hacia infraestructura industrial vinculada a IA.
De hecho, el interés inversor por empresas industriales ligadas a centros de datos y electrificación se amplió en 2026, en paralelo a la corrección de las grandes tecnológicas. Caterpillar emergió como uno de los principales beneficiarios de esa rotación hacia “infraestructura de IA”.
La compañía también recibió mejoras de recomendación de analistas, que elevaron sus precios objetivo ante el crecimiento del segmento energético y la diversificación de la demanda más allá de los centros de datos.
Así, el posicionamiento de los hedge funds reflejó una apuesta estructural: que el cuello de botella de la revolución de la IA no será el software, sino la energía. En ese escenario, Caterpillar se consolidó como proveedor crítico de la infraestructura física que alimenta la economía digital.
