Hito financiero: el Banco Central aprobó la licencia bancaria para Mercado Pago y se reconfigura el sistema financiero argentino
Tras más de un año de trámites y un crecimiento construido desde cero, la fintech recibió la autorización oficial del BCRA. La medida le permitirá captar sueldos de manera formal, realizar intermediación financiera con depósitos de terceros y competir directamente con la banca tradicional por un mercado de más de 20 billones de pesos mensuales.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) formalizó el otorgamiento de la licencia bancaria a Mercado Pago, según anunció un director de la entidad monetaria durante la conferencia Nuevo Dinero. La fintech había solicitado la autorización hace poco más de un año, iniciando un proceso regulatorio indispensable para formalizar sus operaciones en el país. Con más de 88 millones de usuarios en América Latina y más de 25 millones de cuentas activas en la Argentina —donde aproximadamente ocho de cada diez personas con ingresos utilizan la plataforma—, la firma alcanza un hito determinante dentro del sistema financiero regional.
Hasta el momento, la regulación vinculada a la reforma laboral permitía la acreditación de haberes en billeteras virtuales mediante la clave CVU, aunque la operatoria mantenía un carácter informal al realizarse como una transferencia común. Con la obtención del estatus de entidad bancaria, la compañía queda habilitada para operar como una cuenta sueldo formal y captar depósitos directamente en el mercado laboral. El objetivo central de esta estrategia radica en disputar la masa salarial del país, estimada en más de 20 billones de pesos al mes, en un escenario sumamente competitivo frente a los bancos tradicionales.
La adquisición de la licencia de banco modifica de manera estructural la capacidad operativa de la firma. Anteriormente, la plataforma podía procesar pagos, emitir tarjetas y otorgar préstamos utilizando únicamente fondos propios. A partir de la nueva normativa, la entidad queda autorizada para realizar intermediación financiera, lo que le permite captar dinero de depósitos del público para prestarlos a la tasa de mercado, además de desplegar nuevas herramientas de inversión. De este modo, la empresa deja de depender exclusivamente de su propio capital para expandir el financiamiento a usuarios y empresas.
El ingreso formal de los salarios a la plataforma le otorgará a la compañía una lectura precisa del nivel de ingresos de sus usuarios. Contar con esa información de primera mano optimizará la evaluación de riesgo crediticio y permitirá adaptar la oferta de productos financieros a las necesidades específicas de cada cliente. Históricamente, la falta de un historial crediticio o el otorgamiento de crédito con capital propio implicaba tasas de interés elevadas por el riesgo de morosidad. La posibilidad de conocer el perfil de ingresos reales del usuario podría derivar en una reducción gradual de los costos de financiamiento y en el desarrollo de créditos diseñados a la medida de personas y pymes.
La nueva condición de banco implica una supervisión plena por parte del organismo regulador, la exigencia de capitales mínimos y la realización de auditorías del sistema informático. Si bien estos requerimientos añaden cierto marco de burocracia en la operatoria diaria, la firma cuenta con una infraestructura de seguridad consolidada. Como parte de las obligaciones normativas y la prevención de fraudes, la empresa comenzó a registrar múltiples marcas preventivas —entre ellas Mercado Banco— con el fin de evitar estafas y proteger a sus usuarios en el ecosistema digital.
A diferencia de otros competidores fintech del mercado local e internacional que obtuvieron sus credenciales bancarias mediante la absorción o compra de entidades preexistentes —como los casos de Ualá con Wilobank, Revolut con BNP Paribas o diversos agentes bursátiles con Banco Voii—, la firma completó todo el trayecto regulatorio desde cero. Hacía entre seis y siete años que una empresa no encaraba un trámite de estas características de manera directa ante el BCRA. El hito coincide con un desempeño sólido del grupo económico, que en el último trimestre procesó más de 101.000 millones de dólares en pagos, con una facturación conjunta entre e-commerce y servicios financieros de 10.200 millones de dólares y una ganancia neta trimestral de 466 millones de dólares.
