Cambian los subsidios a la energía: cómo funciona el nuevo esquema focalizado del Gobierno
El Ejecutivo lanzó un nuevo régimen para electricidad y gas que apunta a ordenar la ayuda del Estado. Habrá topes de consumo subsidiado y un padrón único de beneficiarios.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Gobierno nacional activó un nuevo sistema de subsidios energéticos que busca afinar el lápiz y dirigir la ayuda solo a quienes realmente la necesitan. Se trata del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que alcanza a la luz, el gas natural por redes, el gas propano y el gas licuado en garrafas.
Para ponerlo en marcha, la Secretaría de Energía creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que se apoya en la base de datos ya existente del RASE, el registro que se viene usando desde hace años para segmentar tarifas. Desde allí se administrará quién accede al beneficio y bajo qué condiciones.
Los usuarios tendrán la posibilidad de revisar y actualizar su información personal y la composición del grupo familiar. Ese trámite se podrá hacer de manera online, a través de formularios digitales, o de forma presencial en las oficinas de la ANSES, para quienes no tengan acceso a internet o prefieran la vía tradicional.
La medida quedó formalizada este viernes con la Resolución 13/2026, publicada en el Boletín Oficial. En ese texto se le asigna a la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético la responsabilidad de manejar el padrón, los criterios de inscripción y los controles periódicos del sistema.
La norma, de todos modos, introduce excepciones según la región. En las zonas cálidas y muy cálidas, donde el uso de aire acondicionado es clave, los límites suben: hasta 370 kWh y 550 kWh mensuales en los meses de mayor temperatura.
En el caso del gas, el Gobierno decidió no tocar por ahora los bloques de consumo que ya estaban definidos en regulaciones anteriores. Esto incluye también a los usuarios de gas propano indiluido que reciben el servicio por redes.
Además, Energía estableció un plazo de seis meses para que los beneficiarios del Programa Hogar, que subsidia la compra de garrafas, pasen automáticamente al nuevo régimen focalizado. La idea es unificar criterios y evitar superposiciones de ayudas.
El efecto concreto del SEF se verá en las boletas una vez que se publiquen los nuevos precios mayoristas de la energía. Al mismo tiempo, la puesta en marcha de este sistema implica el fin de la Tarifa Social Federal de Gas, que deja de existir bajo este nuevo esquema.
Desde el Gobierno aseguran que el objetivo es ordenar los subsidios, reducir distorsiones y hacer más eficiente el gasto público. Para los usuarios, la clave estará en mantener los datos actualizados: de eso dependerá seguir dentro del universo que recibe ayuda del Estado.
