Argentina proyecta un superávit comercial récord de USD 23.000 millones para 2026

Según datos del Indec y proyecciones privadas, el superávit comercial impulsará la estabilidad cambiaria, aunque en relación al PBI será menor que en años anteriores.

En mayo de 2026, Argentina logró un nuevo récord histórico en su balanza comercial, impulsado por un incremento en las exportaciones, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La consultora Invecq proyecta que el país cerrará el año con un superávit comercial de USD 23.000 millones, cifra que representa importancia para la economía y el mercado cambiario.

 

El informe de Invecq, basado en datos oficiales, detalló que durante mayo el saldo comercial superavitario fue de USD 3.504 millones, con exportaciones que alcanzaron USD 9.537 millones e importaciones por USD 6.033 millones. Este resultado superó en USD 2.897 millones al mismo mes del año anterior, y en el acumulado anual el superávit llegó a USD 11.783 millones, casi USD 10.000 millones más que en 2025.

 

Si se mantiene esta tendencia durante los próximos siete meses, el superávit anual de USD 23.000 millones sería un récord histórico para Argentina. Sin embargo, medido en relación al Producto Bruto Interno (PBI), este saldo representaría un 3,3%, por debajo de los máximos históricos de entre 2006 y 2009, cuando promedió un 5,1% anual.

 

El crecimiento de las exportaciones en mayo fue del 34,4% interanual en valor, impulsado tanto por mejores precios, que subieron un 13,9%, como por mayores volúmenes, con un aumento del 18,1%. El sector de combustibles y energía destacó con un salto del 167,1% interanual, debido a un aumento del 78,5% en volúmenes y del 49,9% en precios, influenciado por el conflicto en Medio Oriente. Este rubro explicó el 45% del incremento anual en las exportaciones totales, con petróleo crudo liderando los subrubros con ventas por USD 1.172 millones, superando a los cereales, que sumaron USD 1.162 millones.

 

En contraste, las importaciones disminuyeron un 7% interanual, debido a una reducción del 13,6% en las cantidades, pese a que los precios subieron un 7,6%. Durante los primeros meses del año, las importaciones retrocedieron en casi todos los rubros, con una caída acumulada del 10,8%. Las bajas más pronunciadas se observaron en combustibles y lubricantes (-38,8%), piezas y accesorios para bienes de capital (-31,1%), bienes de capital (-13,7%) y bienes intermedios (-3,1%).

 

En marzo, el promedio móvil trimestral, excluyendo intermediación financiera e impuestos netos de subsidios, apenas superó en un 0,4% el nivel de febrero de 2025. Además, indicadores adelantados de abril y mayo anticipan un enfriamiento económico.

 

El informe resaltó la heterogeneidad sectorial, señalando que la industria, principal consumidora de divisas, representó en promedio el 55% de las importaciones totales entre 2021 y 2025, y mantuvo un perfil recesivo. En 2026, la actividad industrial cayó un 2,3% respecto al mismo período del año anterior, que a su vez cerró un 9,9% por debajo de 2022. La Unión Industrial Argentina alertó la semana pasada que en mayo la actividad no logra estabilizarse y registró una caída del 5%.

 

La elevada oferta de divisas derivada del comercio exterior, junto con movimientos financieros como obligaciones negociables, deuda provincial y préstamos en dólares, contribuyen a la estabilidad del mercado cambiario. En consecuencia, se espera que el déficit de cuenta corriente se reduzca de un -1,1% del PBI en 2025 a un -0,5% en 2026.

 

Por otro lado, la demanda privada de dólares para atesoramiento se mantiene alta, con un promedio mensual estimado en USD 1.700 millones desde diciembre, que aumentó a USD 2.200 millones en abril. Invecq prevé que esta tendencia podría intensificarse conforme se acerquen las elecciones.

 

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