Vaca Muerta aportó el 70% de la producción petrolera nacional y marcó un nuevo máximo histórico

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en uno de los principales catalizadores del crecimiento de la producción y de la infraestructura exportadora.

Por redacción

Hace 1 hora

Ante la reconfiguración de los mercados internacionales y las preocupaciones sobre la seguridad energética, Vaca Muerta reafirma su posición en el mercado de shale y gas natural licuado (GNL). Con recursos, conocimiento técnico y una productividad en ascenso, la formación tiene la oportunidad de convertirse en una fuente adicional, competitiva y geográficamente diversificada de petróleo y gas.

 

El conflicto en Medio Oriente, que comenzó en febrero de este año, puso en primer plano el debate sobre la seguridad del abastecimiento energético y la fragilidad de un sistema que depende, en gran medida, de regiones geopolíticamente sensibles.

 

“En este escenario, los países importadores buscan diversificar sus proveedores”, comenta Gabriel Righini, Socio Líder de Auditoría y referente de la industria de Energía y Recursos Naturales de Grant Thornton Argentina. “Y América Latina cumplirá un rol clave en el suministro desde países fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)”.

 

En particular, la atención se dirige a la Cuenca Neuquina, donde se encuentra Vaca Muerta, la cuarta reserva no convencional de petróleo a nivel global y la segunda de gas no convencional. Tras décadas de estudios y limitaciones tecnológicas, los avances en perforación horizontal y fractura hidráulica permitieron considerar su explotación a gran escala. En 2011 se confirmó el potencial de sus recursos no convencionales y, en 2013, comenzaron los primeros proyectos que la convirtieron en el principal polo de shale de América Latina.

 

“En menos de 15 años, Vaca Muerta avanzó de pozos exploratorios a un esquema de producción con múltiples plataformas y operaciones que en julio de este año aportó el 70% de la producción nacional, marcando un nuevo máximo histórico”, destaca Righini. “El aumento de la productividad puede explicarse por la incorporación de nuevas herramientas, optimización de las diferentes etapas de extracción, aprendizaje acumulado y una mayor inversión”.

 

El RIGI, un catalizador para la producción y la infraestructura

La producción actual de Vaca Muerta representa solo una fracción de la capacidad teórica de la formación. En este contexto, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en uno de los principales catalizadores del crecimiento de la producción y de la infraestructura exportadora.

 

“Actualmente, el Ministerio de Economía ha aprobado 9 proyectos relacionados con Vaca Muerta, por USD 46.158 millones en Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires”, comenta Estanislao de León, Socio de Auditoría y referente de la industria de Energía y Recursos Naturales en Grant Thornton Argentina.

 

Desde la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) prevén que el RIGI permitirá incrementar la producción hasta alcanzar 1,7 millones de barriles de petróleo por día y 300 millones de metros cúbicos de gas por día en 2035, frente a los 500 mil barriles y 120 millones de metros cúbicos previos al régimen.

 

“El RIGI destrabó uno de los principales cuellos de botella que había en Vaca Muerta”, agrega de León. “Argentina tiene uno de los costos de gas más bajos del mundo, pero las limitaciones en el midstream afectan la capacidad de la cuenca, su crecimiento y su valor”.

 

Tres de los proyectos aprobados incluyen oleoductos, uno de los cuales abastecerá a las unidades flotantes de licuefacción que se instalarán en el Golfo San Matías, también como proyecto RIGI. Asimismo, hay un proyecto que instalará nuevas plantas compresoras para incrementar la capacidad de transporte del gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno.

 

Vaca Muerta en números: producción y exportaciones

Vaca Muerta atraviesa su etapa de mayor expansión desde el inicio de la explotación comercial. En mayo de 2026, la producción petrolera del país fue de 903.700 barriles diarios, con el 70% proveniente de Vaca Muerta. En julio, la formación estableció un nuevo máximo, con 643,1 mil barriles diarios de petróleo y 96,5 millones de metros cúbicos diarios de gas.

 

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó que las exportaciones de combustibles y energía durante el primer semestre del año alcanzaron los USD 8.118 millones, en un contexto de mejores precios y mayor producción petrolera.

 

Por su parte, el Índice de Producción Industrial (IPI) publicado por el INDEC marcó un alza interanual del 14,4% en agosto de 2026 en la extracción nacional de petróleo crudo, hasta 4.606.200 m³ mensuales. Este incremento fue explicado por un crecimiento interanual del 26,9% en la producción de petróleo no convencional, hasta 3.278.600 m³.

 

Asimismo, el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) reportó en su informe mensual de agosto que el 79,7% del petróleo y el 76,6% del gas natural fueron producidos en la Cuenca Neuquina.

 

En los últimos seis años, los principales destinos de la producción de Vaca Muerta fueron Estados Unidos, Chile, Brasil, Australia y Perú. En 2025, Estados Unidos, Chile y Australia fueron los principales socios comerciales; mientras que, en lo que va de 2026, el ranking lo lidera Estados Unidos, seguido por Chile y Tailandia.

 

“La formación dispone del recurso, del conocimiento técnico y de una curva de productividad ascendente. El próximo salto dependerá de factores que se encuentran por encima del subsuelo”, agrega de León. “Si la infraestructura y las condiciones para invertir avanzan al ritmo de la producción, Vaca Muerta se transformará en uno de los principales motores del crecimiento energético global” concluye de León.

 

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