Inversión|16 de mayo de 2022

Dos errores de inversión que te impiden crecer financieramente

Conociendo en qué se equivoca la mayoría de los inversores, podremos armar estrategias más rentables.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Muchos inversores que deciden participar de los mercados financieros se frustran por no lograr sus objetivos en el mediano y largo plazo. Motivos hay varios, pero dos se destacan por sobre los demás, según Suze Orman, cofundadora de SecureSave.

 

No diversificar lo suficiente

El primer error que se suele cometer es no diversificar lo suficiente. Invertir en cinco empresas tecnológicas en lugar de apostar todo a una sola no es diversificar. Tampoco lo es poner el 50% del capital en acciones de dividendos y el resto en compañías de crecimiento.

 

Diversificar consiste en armar un portafolio que contenga activos con baja correlación entre sí para que los diferentes ciclos económicos no afecten a todos por igual.

 

Si bien la cartera ideal dependerá del perfil de cada inversor, sus objetivos y necesidades, para gozar de una buena diversificación hay que invertir en acciones, bonos, materias primas, índices, metales preciosos, vehículos inmobiliarios, etc. El mercado ofrece múltiples instrumentos financieros, hay que aprovecharlos.

 

Para Suze Orman, "necesitamos tener diversificación en la cartera, especialmente en tiempos como estos. De lo contrario, nos encontraremos con un 80% menos, y recordemos que si algo pasa de 100 a 50 representa una pérdida del 50%, pero para volver de 50 a 100 se necesita una ganancia del 100%".

 

No comprar en las caídas

Por otro lado la especialista explica que la gran mayoría de los inversores vende cuando todos entran en pánico y los mercados se desploman. Lo curioso de los mercados financieros es que no sucede lo mismo que en la economía real. En este último ámbito, cuando un producto o servicio tiene un gran descuento, todos salen a consumirlo. En cambio, en la bolsa, salen huyendo. Grave error.

 

Para ganar dinero hay que comprar cuando todos venden, en aquellos momentos en donde no hay ni un leve aire de esperanza. En este sentido, Orman expresa que "cuando las acciones de los fondos mutuos bajan, más acciones compra el dinero. A la larga, cuantas más acciones tengamos, más dinero tendremos cuando los mercados vuelvan a subir".