Un alto funcionario de la Fed pronosticó nuevas subas de tasas
Las proyecciones publicadas por la Fed en septiembre muestran que 16 de los 18 funcionarios que presentaron sus estimaciones esperaban al menos una nueva suba antes de terminar 2026. Además, cuatro anticipaban dos incrementos adicionales.
Por redacción
El gobernador de la Reserva Federal Christopher Waller sostuvo que el banco central estadounidense probablemente deberá aplicar nuevas subas de tasas de interés para conseguir que la inflación regrese más rápidamente al objetivo del 2%, aunque aclaró que los aumentos no necesariamente deberán concretarse en reuniones consecutivas.
Las declaraciones fueron realizadas este jueves durante un foro económico en Estambul y se produjeron después de que la Fed elevara en septiembre su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta un rango de entre 3,75% y 4%. Fue el primer incremento después de nueve meses sin modificaciones.
“Si los datos económicos continúan llegando como esperamos, anticipo nuevas subas para respaldar un retorno más oportuno de la inflación a nuestro objetivo del 2%”, afirmó Waller. Sin embargo, inmediatamente agregó que existe “cierta flexibilidad respecto de cuándo ocurrirán esos aumentos” y remarcó que no tienen que producirse en reuniones consecutivas.
La inflación continúa siendo la principal preocupación de la Fed. Waller señaló que la inflación PCE subyacente, que excluye alimentos y energía, registró una variación mensual de 0,25% en agosto y acumuló un incremento interanual de 3%. Según el funcionario, este indicador se mantiene entre aproximadamente 2,5% y 3% desde la primavera de 2024, por encima de la meta oficial.
El funcionario explicó que su respaldo a una política monetaria más restrictiva no surgió de un único dato. Por el contrario, señaló que durante varios meses se acumularon señales que mostraron una persistencia mayor de las presiones inflacionarias. Entre ellas mencionó el conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios de la energía, las nuevas inversiones vinculadas con la inteligencia artificial y las tensiones comerciales.
En particular, Waller advirtió que los problemas de inventarios y los daños sobre infraestructura energética podrían mantener los precios del petróleo elevados hasta 2027. A esto se suma, según su análisis, el impacto del desarrollo de la inteligencia artificial sobre los precios de determinados bienes y servicios tecnológicos.
También rechazó la idea de que la decisión de subir las tasas en septiembre haya respondido exclusivamente al dato de inflación de agosto. “Fue la preponderancia de evidencia durante varios meses”, explicó, al señalar que el mercado laboral también se había estabilizado y que el escenario económico justificaba modificar la orientación de la política monetaria.
Waller no considera que nuevas subas vayan a provocar necesariamente una fuerte desaceleración económica. “No me preocupa demasiado que una política monetaria más restrictiva amenace con generar una desaceleración perjudicial”, afirmó, debido a que observa un fortalecimiento de la actividad durante la segunda mitad del año.
Las proyecciones publicadas por la Fed en septiembre muestran que 16 de los 18 funcionarios que presentaron sus estimaciones esperaban al menos una nueva suba antes de terminar 2026. Además, cuatro anticipaban dos incrementos adicionales.
Los mercados también comenzaron a incorporar este escenario. Según los precios de los futuros citados por Waller, existía un 85% de probabilidad de al menos una suba para diciembre y casi 20% de dos aumentos. Para marzo de 2027, los operadores asignaban cerca de 80% de probabilidad a por lo menos dos subas.
El funcionario, no obstante, insistió en que la trayectoria no está predeterminada y dependerá de los próximos datos económicos. “Los responsables de la política pueden señalar hacia dónde probablemente se dirigen, reconociendo al mismo tiempo que no existe un destino final fijo”, sostuvo.
