Acciones|29 de octubre de 2021

Empresas recompran acciones propias: ¿Esto es una oportunidad?

Por Sebastian Mel

Asesor BDI Consultora de Inversiones

 

Es habitual en el universo bursátil escuchar noticias provenientes de empresas en las que se anuncia un “recompra de acciones propias”. A simple vista puede no parecer un dato muy relevante, ya que se emiten comunicaciones empresarias todos los días y no todas son de utilidad para el inversor minorista. Sin embargo, la recompra de acciones propias nos indica una serie de cuestiones que es interesante considerar.

 

En primera medida, es importante recordar que una empresa decide financiarse a través del mercado vendiendo una parte de su actividad en concepto de acciones. Es decir, una empresa llamada ABC123 tiene hoy activos por $100 y decide expandirse emitiendo títulos de propiedad sobre la misma que el mercado conoce como acciones. Supongamos que emite 100 acciones de $1. El mercado las compra y a partir de ese momento, la empresa tiene un patrimonio de $200, compuesto por $100 (50% en manos de la empresa) y los  nuevos $100 (50% en manos del mercado). Hasta aquí es muy sencillo.

 

Con el correr de los días, la variación de la cotización de las acciones de la empresa ABC123 experimenta subas y bajas, algo normal en el universo bursátil. Hasta que por medio de una comunicación pública, la empresa informa que efectuará una “recompra de acciones propias”. Veamos qué significa esto.

 

En primera instancia, la lectura es positiva. La empresa hará un desembolso de capital para invertir en sí misma y recuperar parte de la titularidad que se encontraba en manos de inversores privados, pasando a aumentar la porción de su propiedad sobre el total del capital. Supongamos que recompran el 20% de las acciones en circulación. De la composición original de 50/50, la empresa pasa a tener 60/40.

 

El motivo detrás de esta maniobra, y considerando que el management de la empresa posee información de primera mano sobre las proyecciones de la misma, es que se proyecta una mejora a futuro en el rendimiento de la compañía y se busca capturar esa mejora para la empresa. La acción es barata en relación a sus potenciales ganancias.

La segunda cuestión es el precio que la empresa está dispuesta a pagar para esta recompra. Ante un movimiento de precio que motive a la empresa a ejercer una “recompra de acciones propias”, el inversor podrá leer que ese precio es conveniente para comprar, por lo que la publicación de una comunicación que anuncia recompra se traduce en que la empresa no va a permitir que el papel cotice por debajo de ese valor.

 

La tercera y última cuestión a tener en cuenta es simplemente el análisis de oferta y demanda. Si la empresa retira del mercado una porción de sus acciones para incorporarlas como propias, aquellos papeles en manos de los inversores serán menos. La oferta decreciente tendrá un impacto en el valor del papel. De todos modos, en cualquier momento la empresa puede volver a vender lo recomprado.

 

En los últimos meses, empresas locales como Loma Negra (LOMA) y Mirgor (MIRG),  y empresas internacionales como Procter & Gamble (PG) y Microsoft (MSFT) anunciaron recompra de acciones propias. Las 4 subieron considerablemente desde sus respectivos anuncios. Todas pertenecientes a sectores y mercados diferentes. 

 

En conclusión, ante el evento de una recompra, el inversor minorista debe estar atento, ya que la empresa nos está diciendo abiertamente que esperan mejores retornos a futuro y que el precio al que están comprando sus propias acciones es el mínimo que están dispuestos a validar. Complementado con otras herramientas de análisis, la información de recompra de acciones propias es una herramienta de inversión que todos deberíamos considerar.