Empresas|01 de febrero de 2021

Marcos Galperin: serás libre o no serás nada

¿Cómo piensa y de dónde viene la mente detrás de la empresa de 100 mil millones de dólares? 

Por Leandro Rampoldi

“Vos venís de una empresa de e-commerce de porquería, yo no me creo el verso de la industria del software como generadora de empleo, a ustedes les fue bien porque son unos nenes ricos que juegan al golf”, espetó hace algunos años en la cara de Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, uno de los principales ministros del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

 

No es que el receptor del agravio haya querido alardear de ser el fundador de una empresa que hoy en día vale 100 mil millones de dólares. Tampoco es que se haya vanagloriado en haber creado una compañía que en 20 años quitó del podio a YPF y Techint como la más valiosas de Argentina.

 

Simplemente, como si se tratara de un pecado mortal, el empresario - que en 2020 fue considerado por la revista Forbes como el hombre más rico de Argentina- comentó que para iniciar su proyecto tuvo que vender unos palos de golf usados que encontró en un garage.

 

“Yo me preguntaba: ¿esta persona alguna vez habrá sacado plata de su bolsillo para pagarle el sueldo y las cargas sociales a alguien, habrá generado un empleo sostenible que agregue valor?”, recordó Galperin desde su blog personal sobre el encuentro con el ministro de aquel entonces.  

 

 

 

Quizás haya sido por ese tipo de cuestionamientos, o tal vez haya sido por haber crecido en una familia de emprendedores, pero para Galperin, la mente detrás de una de las empresas más grandes e importantes de Latinoamérica, la visión de lo púbico siempre fue muy negativa.

 

“No me atrae en absoluto. El problema de Argentina es que los mejores nunca se metieron en lo público, los que se enfocan en esa área son los peores, los menos capacitados, o peor, con intenciones de no servir al bien común”, opinó en una entrevista el empresario de 49 años en relación al concepto que tiene del aparato del Estado.

 

 

“No me atrae en absoluto. El problema de Argentina es que los mejores nunca se metieron en lo público, los que se enfocan en esa área son los peores, los menos capacitados, o peor, con intenciones de no servir al bien común”

Muchas veces, en la mayoría de los casos, los emprendedores piensan para sus proyectos nombres rebuscados o llamativos. Sin embargo, fiel a su estilo y esencia, Galperin utilizó para su compañía algo simple y literal: Mercado Libre.  Tal vez, desde aquel insignificante detalle, el empresario destacó su concepción -libre, desregulada, adelantada e infinita- del mundo.

 

"En Mercado Libre tomamos decisiones, asumimos riesgos, vamos para adelante, somos todo lo opuesto a lo público", explicó Galperin sobre la idiosincrasia y principales ideales de su compañía.

 

De actitud distendida y tranquila, con el estilo de un hombre que aparenta mucha menos edad de la que tiene, Galperin, quien en la actualidad reside en Uruguay, intenta desde hace varios años cambiar la concepción que se tiene del empresariado argentino.

 

“El emprendedor exitoso en algún momento se convierte en empresario, y eso debería tomarlo con orgullo. Ese que está haciendo negocios con el Estado a puertas cerradas no es un empresario, es un contratista del Estado”, opinó en referencia a los prejuicios que hay en Argentina respecto de aquellos que asumen riesgos e invierten.

 

 

La computadora y el niño que quiso ser científico

 

Galperin, quien nació en Buenos Aires en 1971, se crió en una familia que estimuló su curiosidad y lo mantuvo ávido de conocimiento. Tanto que, durante sus primeros años de vida, lejos de imaginarse como CEO o fundador de una las empresas más importantes de América Latina, sólo soñaba con ser científico.

 

Amante de los deportes, la tecnología y el ajedrez - su padre, Ernesto, siempre le traía libros de jugadores para que leyera-, el empresario tuvo su primera computadora a los 10 años, momento en el que muy pocas personas en el mundo y en el país tenían acceso a ese tipo de equipamiento.

 

Si bien durante sus primeros años de adultez Galperin descubrió que no sería científico, también se dio cuenta que no quería hacerse cargo del negocio familiar – su abuelo materno, Walter Leach, inmigrante alemán-estadounidense, fundó en 1941 la curtiembre Sadesa- ni trabajar el resto de su vida en relación de dependencia.

 

Es que luego de graduarse en 1994 de la Escuela de Negocio Wharton (Universidad de Pensilvania), Galperin regresó a Argentina y comenzó a trabajar en YPF. A partir de esa experiencia laborar, ya posicionado como una gran promesa, el empresario obtuvo a través de la petrolera la oportunidad de estudiar un MBA en la Universidad de Stanford, lugar en el que todo cambiaría. 

 

"Mercado Libre surgió de un período de introspección en Stanford.  Yo la parte técnica ya la sabía, ese fue un lugar de inspiración, fue un sitio donde iba a escuchar las charlas de gente increíble que venía a participar. En esa introspección apareció el: ¿por qué no hacer esto?", declaró el empresario sobre cómo su  paso por la universidad estadounidense fue determinante para la creación del sitio de ventas electrónicas unos años después. 

 

 

El nacimiento de un gigante

 

"Quería impresionarlo. Había practicado el speech 700 veces. Él se entusiasmó mucho con lo que le contaba, pero nunca esperé que me dijera: ‘Me encanta la idea'. Estaba enloquecido y después de eso no paré, lo ametrallé con ideas", recordó Galperin en el libro “Los nuevos reyes de la Argentina, de Sebastián Catalano, sobre cómo encaró en su época de estudiante a Jhon Muse, un reconocido empresario que contaba con varias inversiones en América Latina. 

 

La charla en la que Galperin le contó su idea a Muse de iniciar una especia de eBay en Latinoamérica, cual escena de película hollywoodense, se dio en el auto Golf verde que el joven emprendedor utilizaba por aquel entonces para moverse por el campus de la Universidad de Stanford. 

 

"Quería impresionarlo. Había practicado el speech 700 veces. Él se entusiasmó mucho con lo que le contaba, pero nunca esperé que me dijera: ‘Me encanta la idea'. Estaba enloquecido y después de eso no paré, lo ametrallé con ideas"

 

Decidido a poner en marcha su proyecto, visionario y un poco terco, Galperin, que en ese momento se encontraba cursando un MBA, aprovechó sus contactos como asistente de un reconocido profesor y se ofreció a trasladar a Muse hacia el aeropuerto. Allí, en ese viaje, el emprendedor bombardeó al inversor hasta sacarle lo que necesitaba. "Si necesitás plata, llamame", confesó el empresario sobre el resultado de la conversación.  

 

Luego de terminar sus educación universitaria - estudió finanzas en la Escuela de Negocios Wharton (Universidad de Pensilvania) y un MBA en la Universidad de Stanford-, Galperin retornó al país y consiguió de la mano de su padre el dinero que le faltaba para poner en marcha su proyecto. 

 

En el ocaso de los noventa, con todo el entusiasmo y con ganas de triunfar, Galperin lanzó desde un subsuelo en Saavedra  el sitio Mercado Libre. "En América Latina nadie va a comprar algo que no vio o tocó. Eso no va a pasar", contó el empresario sobre las respuestas que recibía cuando contaba la idea de la plataforma de comercio electrónico. 

 

Sin embargo, después de 20 años, Mercado Libre se consolidó como una empresa modelo y es en la actualidad la compañía más valiosa de toda la historia argentina. 

 

 

 

El pasado mes el valor de Mercado Libre superó los 100 mil millones de dólares, lo que le permitió convertirse en la primera compañía argentina de la historia en alcanzar una capitalización de esa magnitud. 

 

"El pasado mes el valor de Mercado Libre superó los 100 mil millones de dólares, lo que le permitió convertirse en la primera compañía argentina de la historia en alcanzar una capitalización de esa magnitud"

 

Perseverante y tenaz, siempre con miras hacia el futuro, Galperin soportó varios años de perdida. Es que, en plena crisis del 2001, la empresa no lograba asentarse y ser rentable, por lo que los primeros ocho años de vida de la compañía resultaron con números rojos.  

 

 

 

Amante de los deportes, quizás un rugbier o tenista frustrado, el fundador de Mercado Libre consideró el día en que la empresa comenzó a cotizar en Wall Street como ganar un Grand Slam.

 

En 2007, luego de superar la transacción truncada en la que eBay compraría el sitio, la plataforma realizó su oferta pública inicial de acciones en NASDAQ, liga en la que juegan grandes como Netflix, Microsoft, Apple, Amazon, entre otros. 

 

 

Después de más de dos décadas, Galperin continúa buscando nuevos rumbos. La mente detrás de Mercado libre, que asegura que todo el momento actual de la compañía estaba en el plan original, coquetea con la escritura y el periodismo para su futuro profesional.

 

"Me cuesta mucho proyectar. Me gustaría poder decir que todo esto fue espectacular, pero también me gustaría hacer otra cosa. No quiero que mi vida sea esto nomás", confesó Galperin.