Empresas|12 de febrero de 2021

Blockchain: ¿Una nueva tecnología revolucionaria?

La cadena de bloques significa para muchos la democratización de la creación de valor, como ocurre con Internet, nadie es su propietario, pero todo el mundo puede beneficiarse de él.

Por Facundo Velastiquí

 

Con el fenómeno Bitcoin tocándonos la puerta día a día, seguramente son varias las oportunidades que hemos tenido de escuchar Blockchain, pero ¿Qué es esta tecnología que algunos dicen podría generar una nueva revolución tecnológica?

 

La Blockchain, generalmente se asocia con el Bitcoin y otras criptomonedas, pero estas son solo la punta del iceberg.  Y es que esta tecnología, que en 1991 tuvo su primer puesta en práctica sobre una cadena de bloques asegurados criptográficamente, no fue notoria hasta 2008, cuando se hizo popular con la llegada del bitcoin. Pero, no nos quedemos solamente en su utilización criptográfica, ya que actualmente su utilización está siendo demandada en otras aplicaciones comerciales y se proyecta un crecimiento anual del 51% para el 2022 en varios mercados, como el de las instituciones financieras o el de Internet de las Cosas (IoT), según publicó MarketWatch.

 

Para describir un poco más, la cadena de bloques, Blockchain es un registro único, consensuado y distribuido en varios nodos de una red. En el caso de las criptomonedas, podemos pensarlo como el libro contable donde se registra cada una de las transacciones. 

 

En cada bloque se almacena:

 

  • Una cantidad de registros o transacciones válidas.
  • Información referente a ese bloque.
  • Su vinculación con el bloque anterior y el bloque siguiente a través del hash de cada bloque ─un código único que sería como la huella digital del bloque.

Por lo tanto, cada bloque tiene un lugar específico e inamovible dentro de la cadena, ya que cada bloque contiene información del hash del bloque anterior. La cadena completa se guarda en cada nodo de la red que conforma la blockchain, por lo que se almacena una copia exacta de la cadena en todos los participantes de la red.

 


¿Como se puede utilizar Blockchain en finanzas?

Cómo dijimos antes, la tecnología Blockchain funciona cómo “un libro de contabilidad” que se replica de forma idéntica en todos los nodos en los que está pero cada nueva operación o bloque se produce también en todos ellos. No hay una sola actividad que tenga información sino que se encuentra distribuida en copias actualizadas en tiempo real entre todos los nodos. 

 

Hasta ahora todo se regía por bases de datos centralizadas, sin embargo, blockchain es una base de datos distribuida, es decir, una base de datos que no está en un solo sitio sino que está repartida en distintos nodos (u ordenadores) que son todos igual de importantes. Todos los servidores están conectados entre sí mediante un sistema peer-to-peer (P2P), los equipos utilizan un protocolo de consenso muy estricto para confirmar los datos y realizar nuevas operaciones.

 

 

Esta tecnología puede ayudar a las finanzas para:

 

  • Seguridad: No se puede modificar ni borrar nada, solo añadir. Eso significa que una vez hecha la transacción no puede manipular el sistema deshonestamente.
  • Transparencia: Es un registro o “libro mayor” en el que se van almacenando las diferentes transacciones realizadas, solo se puede acceder a consultar, sin poder modificar esas transacciones. Se garantiza, por tanto, la veracidad de la información.
  • Confianza: La descentralización y no disponer de un nodo central donde se aglutine toda la información, hace que las partes intervinientes confíen plenamente en esta tecnología.
  • Ahorro de costes y tiempo: Reduce considerablemente las tareas de registro y control de datos en las transacciones. La cadena de bloques evita duplicidades de registro, solo un registro independientemente del número de intervinientes (sin Blockchain, si hay tres intervinientes supone que cada una de las tres partes haga el registro de la transacción).
  • Transacciones en tiempo real: Su inmediatez (considerando que no hay tiempos de espera) minimiza el riesgo de contra-parte producido en otras transacciones, donde el compromiso de pago tarda varios días en ejecutarse (evitando riesgos de impago, concursos de acreedores, fraudes… durante el proceso de pago).
  • Contratos inteligentes o Smart Contracts: Una de las aplicaciones más prometedoras de blockchain es el contrato inteligente. Puede ejecutar transacciones comerciales y acuerdos automáticamente. También hace cumplir las obligaciones de todas las partes en un contrato, sin el gasto adicional de un intermediario.


A pesar de que sea una tecnología relativamente reciente, en una encuesta realizada por World Economic Forum (WEF), la mayor parte de los expertos de tecnologías de la información y comunicación esperan que al menos el 10% del PIB se emplee en plataformas blockchain para el 2025.

 

Los defensores de esta tecnología consideran que las posibilidades que ofrece son casi ilimitadas a la hora de aplicarse a nuevos mercados y a los existentes. De este modo, la transparencia y la eficiencia son los dos puntos más prometedores de blockchain que se espera que sea uno de los más relevantes en el futuro. De hecho, algunos hablan ya de revolución tecnológica.

 


Una herramienta revolucionaria.

Según el canadiense Don Tapscott, considerado como una de las personas más influyentes a nivel mundial en el impacto de la tecnología en los negocios y la sociedad, la tecnología blockchain supone una "segunda era de Internet". Este experto explica que la cadena de bloques es una forma de poder confiar los unos en los otros sin necesidad de terceros como bancos, compañías de tarjetas, gobiernos o redes sociales.

 

La cadena de bloques significa para muchos la democratización de la creación de valor, como ocurre con Internet, nadie es su propietario, pero todo el mundo puede beneficiarse de él. Incluso algunos analistas como Tapscott aluden a su carácter inclusivo sobre sectores de población a los que es difícil llegar como los no bancarizados. Entre las grandes ventajas que destacan sus entusiastas se encuentran la reducción de los costes y los tiempos, el combate contra la corrupción, el aumento de la confianza transaccional y su alto nivel de seguridad.

 

Aunque es una tecnología aún poco explorada y en una fase inicial de desarrollo, blockchain podría abrir las puertas a una economía descentralizada donde los usuarios tuvieran una mayor libertad y un nivel más alto de participación y autonomía. Lo que realmente convierte a la cadena de bloques en una tecnología disruptiva es su capacidad de trasladar la confianza a los usuarios al prescindir de la necesidad de contar con intermediarios para aportar a algo valor. Esta red no se limita al intercambio de información como Internet, sino al intercambio de valor.

 

La cadena de bloques tiene que enfrentarse a ciertos obstáculos legales y de confidencialidad, como apunta una encuesta del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de Cambridge y,  también, a otro tipo de dificultades energéticas, organizativas e, incluso, sociales. Solo el tiempo, el desarrollo normativo y la innovación pueden contribuir a salvarlos.