La economía de CABA creció 4,7% y volvió a ganarle al promedio nacional
La actividad económica porteña avanzó 4,7% interanual en el tercer trimestre de 2025. El dato estuvo muy influido por el fuerte salto de la intermediación financiera, mientras que el resto de los sectores mostró un desempeño mucho más moderado.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La economía de la Ciudad de Buenos Aires mostró en el tercer trimestre de 2025 un crecimiento del 4,7% en comparación con el mismo período del año anterior, un ritmo superior al 3,3% que registró el Producto Bruto Interno (PBI) a nivel nacional. El dato fue difundido esta semana por el Instituto de Estadística y Censos porteño (Idecba).
El informe deja en claro cuál fue el principal motor de ese avance: la intermediación financiera, que se disparó un 33% interanual y marcó el mayor incremento desde 2004. Ese salto tuvo un peso determinante en el Producto Bruto Geográfico (PBG) de la Ciudad, la versión local del PBI.
No es un fenómeno nuevo. Históricamente, la Ciudad concentra gran parte de la actividad financiera del país, ya que allí operan los principales bancos nacionales, las filiales de entidades extranjeras y todo el núcleo del mercado bursátil argentino. Esa particularidad explica por qué los movimientos del sector financiero suelen tener un impacto desproporcionado en los números porteños.
De hecho, si se deja de lado la intermediación financiera, el panorama cambia de manera significativa. Según el Idecba, sin ese rubro la actividad económica de la Ciudad habría cerrado prácticamente en equilibrio o con variaciones muy leves, ya que el resto de los sectores mostró movimientos menores al 1%.
En términos desestacionalizados, el PBG porteño subió 1,4% frente al segundo trimestre de 2025. Sin embargo, la tendencia ciclo mostró una leve baja del 0,1%, una señal que el organismo estadístico interpreta con cautela. “La mejora coyuntural de corto plazo todavía no alcanza para revertir una fase recesiva de carácter estructural”, advirtió el Idecba en su análisis.
Dentro del fuerte crecimiento de la intermediación financiera, se destacaron especialmente los resultados de los bancos, las entidades no bancarias, las sociedades gerentes de fondos comunes de inversión y los agentes y sociedades de bolsa, todos beneficiados por un mayor volumen de operaciones.
Algunos sectores de servicios también mostraron números algo más firmes. El transporte, el almacenamiento y las comunicaciones crecieron 3,8%, impulsados principalmente por actividades vinculadas a la gestión y la logística del transporte de mercaderías. En la misma línea, los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler avanzaron 3,6%, con un rol clave de los servicios informáticos y actividades relacionadas.
Entre los rubros más golpeados volvió a aparecer la industria manufacturera, que cayó 2,2%. Desde el Idecba señalaron que la baja estuvo fuertemente explicada por la fabricación de prendas de vestir, uno de los segmentos más afectados por la apertura de importaciones.
En ese marco, los datos reflejan una economía porteña partida en dos: un sector financiero muy dinámico y un resto de actividades que todavía muestran dificultades para despegar. El desafío hacia adelante será ver si esa mejora puntual logra derramarse sobre el conjunto de la actividad.
