El Tesoro pasó la prueba: colocó deuda por $9,37 billones y renovó el 98% de los vencimientos
En la primera licitación del año, el Gobierno logró renovar casi todos los vencimientos y sostuvo la estrategia de absorber liquidez, aunque a costa de convalidar tasas altas para estirar plazos.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Gobierno consiguió este miércoles un resultado clave en el arranque del año financiero: colocó deuda en pesos por $9,37 billones y logró renovar el 98% de los vencimientos que enfrentaba esta semana. Con esa jugada, evitó liberar una fuerte masa de pesos al mercado y mantuvo a raya la liquidez, en un contexto donde el control monetario sigue siendo una de las prioridades oficiales.
La operación correspondió a la primera licitación de deuda local del año y tuvo como objetivo central alargar los plazos de pago. Para lograrlo, el Tesoro aceptó tasas de interés elevadas, que en algunos instrumentos llegaron hasta el 49%, un nivel que se ubica claramente por encima de la inflación esperada para los próximos meses.
“La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación del día de hoy adjudicó un total de $9,37 billones habiendo recibido ofertas por un total de $10,06 billones. Esto significa un rollover de 98% sobre los vencimientos del día de la fecha”, informó el Ministerio de Economía a través de su cuenta oficial en X.
El menú que se puso sobre la mesa fue amplio y buscó captar distintos perfiles de inversores. Hubo instrumentos a tasa fija, variable, ajustados por inflación y también vinculados al tipo de cambio, con vencimientos que se extienden hasta 2028. La apuesta fue clara: no solo renovar lo que vencía ahora, sino también aliviar el calendario de pagos de los próximos meses.
Uno por uno, los bonos que emitió el Tesoro
La Secretaría de Finanzas había ofrecido un menú amplio de instrumentos en esta licitación. Casi la mitad del monto adjudicado se destinó a títulos que ajustan por inflación.
Letra del Tesoro capitalizable en pesos (Lecap) con vencimiento 27 de febrero de 2026: $2,85 billones a 37,55% tasa efectiva mensual (TEM) a una tasa interna de retorno (TIREA) de 49,16%.
Lecap al 29 de mayo de 2026: $2,96 billones a 2,86% TEM o 40,19% TIREA.
Lecap al 30 de noviembre de 2026: $0,26 billones a 2,51% TEM o 34,57% TIREA.
Bono del Tesoro capitalizable en pesos (Boncap) al 30 de junio de 2026: $0,38 billones a 2,58% TEM o 35.75% TIREA.
Letra del Tesoro en pesos a tasa Tamar (Letamar) con vencimiento 31 de agosto de 2026: $1,45 billones con un margen de 5.55%.
Letra del Tesoro en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 29 de mayo de 2026: $0,95 billones a 6.92% TIREA.
Letra del Tesoro en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 30 de noviembre de 2026: $0,09 billones a 7.06% TIREA.
Bono CER con vencimiento 30 de junio de 2027: $0,08 billones a 7.18% TIREA.
Bono CER con vencimiento 30 de junio de 2028: $0,16 billones a 8.32% TIREA.
Letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense (dólar linked) con vencimiento 27 de febrero de 2026: $0,19 billones a 9,23% TIREA.
Letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense (dólar linked) con vencimiento 31 de marzo de 2026: desierta.
El resultado dejó una señal clara para el mercado: hubo apetito por los papeles del Tesoro, aunque con exigencias de rendimiento elevadas. La fuerte demanda por instrumentos ajustados por CER confirma que los inversores siguen buscando cobertura frente a la inflación, mientras que los dólar linked tuvieron una participación más acotada.
Hacia adelante, el desafío para el equipo económico será bajar el costo del financiamiento sin resignar el rollover. Por ahora, la estrategia apunta a sostener el ancla monetaria y evitar sobresaltos cambiarios, aun cuando eso implique pagar tasas altas en el corto plazo. El equilibrio entre disciplina financiera y alivio de intereses será una de las claves del año.
