El oficialismo blindó el DNU 70/2023: la oposición no logró quórum y fracasó el intento de voltearlo

Con 121 diputados presentes sobre los 129 necesarios, la sesión especial impulsada por la oposición para rechazar el decreto de desregulación de Milei se cayó antes de empezar. La ausencia coordinada de bloques aliados a gobernadores fue determinante. Es una victoria política clave para el Gobierno.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

Con 121 diputados presentes sobre los 129 necesarios, la sesión especial impulsada por la oposición para rechazar el decreto de desregulación de Milei se cayó antes de empezar. La ausencia coordinada de bloques aliados a gobernadores fue determinante. Es una victoria política clave para el Gobierno.

 

El fracaso: 8 votos que nunca llegaron

 

La sesión estaba citada para las 14. Pasada la media hora de tolerancia reglamentaria, la cuenta no cerraba: 121 legisladores sentados, ocho por debajo del quórum de 129 que exige el reglamento de la Cámara de Diputados.

 

La oposición había calculado llegar con margen. No lo consiguió. Según reconstruyeron distintos medios, el factor decisivo fue la ausencia coordinada de legisladores vinculados a gobernadores aliados al Gobierno:

 

Varios diputados del interbloque Provincias Unidas, respondiendo a los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Carlos Sadir (Jujuy), no bajaron al recinto. Faltaron los tres diputados tucumanos de Independencia y también estuvo ausente un diputado misionero de Argentina Federal.

No fue casualidad. El oficialismo venía trabajando desde días antes en desactivar la maniobra, ofreciendo gestos políticos a las provincias cuyos legisladores podían inclinar la balanza.

 

El detonante de la movida opositora había sido un fallo de la Corte Suprema de fines de septiembre, que rechazó la legitimación activa del Centro de ex Combatientes de Malvinas para impugnar el artículo 154 del DNU —el que deroga la Ley de Tierras Rurales—, dejando virtualmente sin efecto la restricción a la compra de campos por parte de extranjeros. El tema generó ruido social y la oposición intentó capitalizarlo para tumbar el decreto completo.

 

El Gobierno respondió con dos movimientos:

 

Primero, la Corte corrigió el rumbo. El 8 de octubre, en una causa impulsada por la organización ambientalista Árbol de Pie, el máximo tribunal suspendió cautelarmente el artículo 154 y restableció los límites de la Ley de Tierras. El efecto fue inmediato: el tema que unificaba a la oposición perdió fuerza. Un dirigente opositor lo admitió ante la prensa: "Desde ese momento no pudimos sumar ni un voto más".

 

Segundo, la presión sobre los gobernadores. El Ejecutivo activó contactos directos con mandatarios provinciales para asegurar que sus diputados no se sentaran. La moneda de cambio fueron obras, fondos y señales de distensión. Funcionó.

 

El DNU 70/2023 —el mega decreto de desregulación económica firmado por Milei a los pocos días de asumir— sigue vigente en su totalidad. La oposición no solo no pudo voltearlo: tampoco logró instalar el debate.

 

Para el Gobierno, es un triunfo defensivo de alto valor simbólico. Demostró que puede sostener una votación clave sin tener mayoría propia, apelando a la estructura de gobernadores aliados. Para la oposición, en cambio, queda la evidencia de que anunciar una sesión no alcanza: sin control real sobre los bloques provinciales, el quórum se convierte en un obstáculo casi imposible de superar.

 

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