El Gobierno reactiva las represas de Santa Cruz tras acuerdo con contratistas y planifica finalización para 2030
La Secretaría de Energía informó que se destrabó el proyecto hidroeléctrico tras resolver disputas con empresas, con un avance del 46% en Cepernic y 19,2% en Néstor Kirchner. La obra, paralizada en 2023, volverá a la actividad con la meta de aportar 1.310 MW al sistema eléctrico nacional.
El Gobierno anunció la reactivación de las represas hidroeléctricas Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic, ubicadas en la provincia de Santa Cruz, luego de alcanzar un acuerdo con las empresas contratistas, en las que destaca la participación mayoritaria de la compañía china Gezhouba Group Corp. Desde la Secretaría de Energía de la Nación explicaron que Energía Argentina (Enarsa) logró resolver las controversias que mantenía con las contratistas, lo que permitió destrabar el proyecto hidroeléctrico y reanudar las obras. Inicialmente, se prevé retomar los trabajos en la represa Cepernic, con una fecha estimada de finalización para el año 2030.
Los reclamos entre las partes giraban en torno a incumplimientos contractuales, la falta de actualización de precios frente al aumento de costos y acumulación de demandas que paralizaron el avance. Estos reclamos superaban los USD 700 millones por redeterminación de contratos.
Las obras fueron licitadas en 2013 y adjudicadas a una unión transitoria de empresas integrada por China Gezhouba Group Limited (54%), Electroingeniería SA (36%) e Hidrocuyo SA (10%). El inicio de la construcción se registró en 2015, con un plazo original de cinco años más medio de gracia, plazo que luego se extendió hasta 2023.
Un informe presentado ante el Senado detalló que la represa Cepernic tiene un avance del 46%, mientras que la Néstor Kirchner alcanza un 19,2%. Hasta el momento, se han invertido trabajos por USD 1.850 millones, y se estiman otros USD 5.000 millones para completar las obras. Las tareas se interrumpieron a fines de 2023, y en 2024 se produjo el despido de 1.800 trabajadores que participaban en la construcción.
En 2016, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó medidas cautelares que suspendieron temporalmente las obras a pedido de organizaciones ambientalistas, ordenando la realización de estudios de impacto ambiental para proteger los glaciares. La paralización duró hasta agosto de 2017, cuando se reanudaron los trabajos.
Una vez finalizadas, ambas centrales hidroeléctricas tendrán una potencia instalada de 1.310 megavatios, equivalente al 5% del consumo máximo nacional en horarios pico. La energía generada se sumará al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante una línea extra de alta tensión (LEAT) de 500 kV para abastecer al mercado eléctrico nacional.
El Gobierno aprobó las concesiones de cuatro centrales hidroeléctricas y espera recibir en los próximos días cerca de USD 707 millones de las empresas adjudicatarias. El presupuesto total para las obras alcanza los 4.714 millones, de los cuales ya se ejecutaron 1.850 millones.
