El Gobierno acelera la búsqueda de dólares para afrontar un vencimiento de US$4400 millones en julio

El Tesoro ya reunió cerca del 70% de los fondos necesarios para cumplir con el pago a bonistas previsto para el 9 de julio. Mientras tanto, Economía sigue sumando divisas por distintas vías y negocia nuevas fuentes de financiamiento para reforzar las reservas y despejar dudas en los mercados.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

El Tesoro ya reunió cerca del 70% de los fondos necesarios para cumplir con el pago a bonistas previsto para el 9 de julio. Mientras tanto, Economía sigue sumando divisas por distintas vías y negocia nuevas fuentes de financiamiento para reforzar las reservas y despejar dudas en los mercados.

 

El Gobierno nacional avanza a contrarreloj en la acumulación de dólares para hacer frente a uno de los compromisos financieros más importantes del año. El próximo 9 de julio deberá afrontar un vencimiento de deuda con bonistas por aproximadamente US$4400 millones, y en las últimas semanas puso en marcha distintas estrategias para reunir los fondos necesarios y transmitir confianza a los inversores.

 

Según los últimos datos disponibles, al cierre de la semana pasada el Tesoro tenía depositados US$3058 millones en su cuenta del Banco Central (BCRA), una cifra que le permite cubrir cerca del 70% del pago previsto para el mes próximo.

 

La mejora fue notoria si se compara con la situación de mediados de mayo. El 15 de ese mes, la cuenta oficial apenas contaba con US$725 millones. Desde entonces comenzaron a ingresar fondos por diferentes mecanismos que permitieron fortalecer la posición financiera del Gobierno.

 

Uno de los movimientos más relevantes ocurrió el 18 de mayo, cuando el Tesoro realizó una compra directa de divisas al Banco Central por unos US$1700 millones. Gracias a esa operación, el saldo disponible escaló hasta los US$2411 millones.

 

Días más tarde llegó otro refuerzo importante. El 26 de mayo ingresaron US$1000 millones correspondientes al desembolso realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de la segunda revisión del programa acordado con la Argentina. Con esos recursos, las disponibilidades en dólares del Tesoro superaron momentáneamente los US$3400 millones.

A esos ingresos se sumaron otros US$150 millones obtenidos mediante compras de divisas en el mercado.

 

Sin embargo, el fortalecimiento de la caja no fue lineal. A pesar de haber recibido además US$550 millones provenientes de la colocación de títulos en dólares con vencimientos en 2027 y 2028, los depósitos del Tesoro cerraron la semana pasada en US$3058 millones, unos US$500 millones menos que la jornada anterior.

 

La explicación de esa caída no estuvo vinculada a pagos de deuda externa. De acuerdo con los análisis privados, la reducción respondió a la cancelación de US$1000 millones en letras intransferibles, instrumentos que representan deuda del Tesoro con el Banco Central y que forman parte del proceso de saneamiento del balance de la autoridad monetaria.

 

En paralelo, el Ministerio de Economía continúa explorando nuevas alternativas para reforzar la disponibilidad de divisas sin necesidad de regresar de inmediato a los mercados internacionales de crédito. La estrategia encabezada por Luis Caputo apunta a obtener financiamiento en condiciones favorables y con costos financieros reducidos.

 

En ese marco, el Gobierno mantiene negociaciones con entidades internacionales para conseguir préstamos por alrededor de US$4000 millones. La operación tendría como respaldo garantías otorgadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, una herramienta que permitiría acceder a fondos frescos sin asumir tasas excesivamente elevadas.

 

Los analistas financieros observan con atención este proceso. Según estimaciones privadas, entre 2026 y 2027 la Argentina deberá afrontar compromisos en dólares por más de US$32.000 millones, una cifra que obliga al Gobierno a diseñar una estrategia de financiamiento y acumulación de reservas de mediano plazo.

 

Por eso, más allá del vencimiento inmediato de julio, la mirada de los mercados está puesta en la capacidad oficial para sostener el flujo de dólares y recuperar gradualmente el acceso al crédito internacional. Si el Gobierno logra consolidar ese camino, podría mejorar las condiciones financieras del país y reducir la presión sobre futuras obligaciones de deuda.

 

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