El BCRA corta su racha compradora: dos ruedas sin absorber divisas y las reservas retroceden a USD 50.293 millones

Tras un octubre en el que acumuló cerca de USD 1.400 millones, el Banco Central vio neutralizada su inercia compradora por el regreso del apetito de cobertura privado, impulsado por vencimientos financieros y el ruido cambiario desde Brasil.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) atraviesa un cambio de escenario en el mercado oficial de cambios. Luego de un octubre en el que logró acaparar cerca de USD 1.400 millones, la entidad que preside Santiago Bausili encadenó dos jornadas consecutivas sin absorber divisas, interrumpiendo así su inercia compradora en el segmento mayorista.

 

La reaparición del apetito de cobertura por parte de los operadores privados terminó por neutralizar el superávit de oferta, pese al incremento en el volumen operado en el mercado mayorista. Ese regreso de la demanda privada estuvo favorecido por dos factores convergentes: los recientes vencimientos financieros y el ruido cambiario proveniente de Brasil, que volvió a tensionar las expectativas de los agentes económicos locales.

 

En este incipiente arranque de mes, la autoridad monetaria suma cinco ruedas sin saldo a favor sobre las últimas siete intervenciones, una señal que los analistas del mercado observan con atención porque marca un quiebre respecto del ritmo de acumulación exhibido durante el mes anterior.

 

El impacto ya se refleja directamente en el nivel de las reservas brutas. Tras un fuerte repunte inicial por factores contables, el stock retrocedió hasta ubicarse en los USD 50.293 millones, evidenciando que el colchón de divisas no logra consolidar su avance sin compras efectivas en la plaza local. La distinción entre la mejora contable y la acumulación genuina de reservas vuelve a instalarse en el centro del debate económico.

 

La interrupción de las compras del BCRA en el mercado oficial no implica, por ahora, una reversión de la estrategia cambiaria, pero sí expone la fragilidad de un esquema de acumulación de reservas que depende de que la oferta privada supere de forma sostenida la demanda de cobertura. Con el ruido externo de Brasil como telón de fondo y los vencimientos financieros aún frescos en la memoria de los operadores, el arranque de noviembre plantea un desafío inmediato para la autoridad monetaria: recuperar el saldo comprador sin resignar la estabilidad del tipo de cambio oficial.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?