Crédito en pesos: los préstamos a empresas ganan terreno en un mes de transición para el consumo

El crédito en pesos al sector privado mostró una leve retracción explicada por consumo y líneas con garantía real, mientras los préstamos comerciales se expandieron.

Por redacción

Hace 11 horas

Según el último Informe Monetario Mensual del Banco Central (BCRA), los medios de pago tradicionales (M2 privado transaccional) se expandieron 2,4% desestacionalizado en términos reales durante mayo, luego de acumular seis meses consecutivos de retrocesos. Como contrapartida, los depósitos a plazo fijo del sector privado registraron una contracción de 0,5% desestacionalizado, por lo que el agregado monetario M3 privado prácticamente se mantuvo estable, con una leve suba de 0,2% desestacionalizado.

 

En este contexto, el crédito en pesos al sector privado mostró una baja de 0,2% desestacionalizado real en mayo. La caída estuvo explicada principalmente por los préstamos destinados al consumo y aquellos con garantía real, mientras que el financiamiento comercial avanzó 1,1% desestacionalizado. A pesar de la corrección mensual, en la comparación interanual los préstamos al sector privado acumulan un crecimiento de 5,7% real y representan el 9,1% del PBI, porcentaje que se eleva al 12% al incorporar los créditos en dólares.

 

Para Pablo Blanco, CFO de Alprestamo, la retracción observada no implica un cambio de tendencia. “Creemos que responde más a una pausa dentro del proceso de recuperación del crédito”, sostuvo. De cara a los próximos meses, el ejecutivo prevé una mejora gradual del financiamiento, especialmente si se mantiene la estabilidad macroeconómica, continúa descendiendo la inflación y se consolida una reducción del costo financiero para los hogares.

 

Consumo más selectivo: caen las tarjetas, pero resisten los préstamos personales

Los préstamos al consumo registraron una disminución de 1,2% desestacionalizado real en mayo, impulsada por la caída en el uso de tarjetas de crédito. En contraste, los préstamos personales mostraron un leve avance mensual. En términos interanuales, la dinámica presenta diferencias marcadas: mientras las tarjetas acumulan una baja de 2,8% real, los préstamos personales exhiben una expansión de 3,1% real.

 

Según Blanco, esta situación refleja una combinación de tasas todavía elevadas y consumidores más cautelosos. “Las tasas están más estables, pero se mantienen en niveles elevados”, explicó. De acuerdo con datos del BCRA, en mayo la tasa promedio de préstamos personales fue de 67,2% nominal anual, mientras que la correspondiente a tarjetas de crédito alcanzó 87,6% nominal anual. Desde Alprestamo señalaron que la demanda de financiamiento sigue vigente, aunque con usuarios más selectivos. “El usuario sigue necesitando financiamiento, pero hoy compara más alternativas y es mucho más sensible al costo final”, destacó.

 

Hipotecarios: del fuerte crecimiento a una etapa de normalización

Los créditos hipotecarios avanzaron 0,2% desestacionalizado real en mayo, un ritmo inferior al observado en meses anteriores. Sin embargo, mantienen una expansión interanual de 80,1% real, impulsada principalmente por las líneas UVA. Por su parte, los préstamos prendarios retrocedieron 1,2% mensual, aunque todavía muestran una mejora de 4,3% interanual.

 

Blanco considera que el segmento no está agotado, sino transitando una etapa de normalización. “Más que hablar de un final del boom, lo vemos como una normalización después de meses de crecimiento muy fuerte”, afirmó. A su juicio, el desempeño futuro continuará condicionado por la evolución de los ingresos familiares, los valores de las propiedades y la estabilidad económica de largo plazo.

 

Tasas: la reducción avanza primero en el segmento corporativo

Las tasas de interés de corto plazo se mantuvieron relativamente estables durante mayo. La tasa de cauciones cerró en 19,2% nominal anual, mientras que la tasa de plazo fijo para personas humanas finalizó en 19,0% nominal anual. A su vez, la tasa TAMAR de bancos privados promedió 22,8% nominal anual.

 

En paralelo, los préstamos comerciales crecieron 1,1% desestacionalizado real, impulsados principalmente por los documentos a sola firma, que avanzaron 3,2% desestacionalizado. Según Blanco, la transmisión de la baja de tasas es más rápida en el sector empresarial. “Hoy ya vemos líneas para empresas por debajo del 30% TNA, algo impensado hace un año”, señaló. En cambio, en los préstamos personales la tasa final continúa reflejando costos regulatorios, riesgo crediticio, mora esperada y gastos operativos, factores que ralentizan la reducción del costo financiero para las familias.

 

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