Las Big Tech deberán llevar su flujo de caja a USD 2 billones
Los cuatro grandes hyperscalers prevén destinar alrededor de USD 800.000 millones en gastos de capital durante 2026, según Goldman Sachs.
Por redacción
La expansión de la inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales motores del crecimiento de la economía estadounidense, pero también plantea un desafío financiero para las grandes compañías tecnológicas. Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft están aumentando sus inversiones en infraestructura a un ritmo récord y la sostenibilidad de ese gasto dependerá de que sus flujos de caja crezcan con fuerza durante los próximos años.
Los cuatro grandes hyperscalers prevén destinar alrededor de USD 800.000 millones en gastos de capital durante 2026, según Goldman Sachs. El monto representa unas diez veces el desembolso que realizaban en 2019 y refleja la magnitud de la carrera por construir centros de datos, adquirir chips y ampliar la capacidad necesaria para entrenar y operar modelos de IA.
El impacto de estas inversiones ya se observa en la economía. Según el artículo de Yahoo Finance, los desembolsos vinculados con la infraestructura de inteligencia artificial explicaron aproximadamente una quinta parte del crecimiento económico de Estados Unidos durante 2026.
El flujo de caja, en el centro del debate
El problema es que semejante nivel de inversión está presionando las finanzas de las compañías. Durante los últimos meses, las grandes tecnológicas comenzaron a recurrir cada vez más al mercado de deuda para financiar parte de sus proyectos. Los hyperscalers podrían emitir alrededor de USD 250.000 millones en deuda global con grado de inversión durante 2026.
El economista jefe de Apollo, Torsten Sløk, señaló que la estrategia depende de que los ingresos generados por estas inversiones terminen transformándose en un aumento considerable del efectivo disponible.
Las estimaciones de Wall Street contemplan justamente ese escenario: el flujo de caja operativo de las grandes tecnológicas pasaría de USD 600.000 millones en 2025 a cerca de USD 2 billones en 2030. Esto implicaría más que triplicar la generación de efectivo en apenas cinco años.
“Si esto no sucede, el riesgo es que la apuesta por la IA se debilite, que los diferenciales de crédito se amplíen, que se recorten los planes de inversión y, finalmente, que el crecimiento del PIB de Estados Unidos se desacelere”, escribió Sløk a sus clientes.
