Los bonos argentinos vuelven a caer y el riesgo país encadena ocho jornadas en alza
La deuda en dólares retrocede hasta 1% en Wall Street y vuelve a poner el foco sobre la percepción de los inversores. El riesgo país avanza a 557 puntos y alcanza su nivel más alto en cinco meses, en medio de dudas sobre las reservas, las tasas internacionales y el escenario político y económico de 2027.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Los bonos argentinos en dólares vuelven a operar en terreno negativo este miércoles en Wall Street, con bajas de hasta 1%, en una jornada que vuelve a poner presión sobre el riesgo país. El indicador elaborado por JP Morgan sube otros dos puntos y alcanza las 557 unidades, con lo que acumula ocho ruedas consecutivas en alza y se ubica en su nivel más elevado de los últimos cinco meses.
La jornada prolonga el mal clima que ya se había observado el martes, cuando los títulos de la deuda argentina volvieron a retroceder mientras los bonos de otros países de la región mostraron un comportamiento mucho más estable. Esa diferencia lleva a los operadores a buscar explicaciones principalmente en factores propios de la Argentina.
Entre las cuestiones que pesan sobre los activos locales aparece, en primer lugar, el ritmo de compras de reservas del Banco Central. La autoridad monetaria adquirió apenas US$ 8 millones el lunes y otros US$ 7 millones el martes. En lo que va de septiembre, la acumulación llega a unos US$ 220 millones, una cifra que queda por debajo de las expectativas que tenían algunos participantes del mercado.
A esto se suma el escenario internacional. El nivel de las tasas de interés en Estados Unidos vuelve a complicar las condiciones financieras y genera interrogantes sobre el programa financiero argentino para el próximo año. También impacta sobre las expectativas de los inversores la iniciativa anunciada por Máximo Kirchner para establecer un impuesto sobre la salida de capitales.
En lo que va de septiembre, el riesgo país acumula una suba del 8,4%. El indicador, que refleja el diferencial que debe pagar la deuda argentina respecto de los bonos del Tesoro estadounidense, volvió así a colocarse en niveles que no se observaban desde hace varios meses.
La escalada comenzó la semana pasada y coincidió con un escenario internacional más complejo. Las tensiones derivadas de la guerra en Medio Oriente, la volatilidad asociada a las expectativas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y la incertidumbre generada por las decisiones de la Reserva Federal respecto de las tasas conformaron un contexto menos favorable para los mercados emergentes.
Las señales que busca mostrar el Gobierno
Frente a las señales negativas que vienen mostrando algunos indicadores, el Gobierno intenta poner el foco en otros datos de la economía que muestran una evolución más favorable. Entre ellos aparecen las exportaciones, que se encaminan a superar los US$ 100.000 millones durante este año, lo que marcaría un nuevo récord para el país.
Sin embargo, otro frente que concentra la atención de los inversores es el Presupuesto. Su llegada al Congreso abre una etapa de negociaciones políticas en la que el oficialismo deberá conseguir respaldo opositor para avanzar con el proyecto y cumplir con los tiempos previstos.
El lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo en Nueva York un encuentro con inversores financieros en la sede de JP Morgan. Allí, los participantes plantearon interrogantes vinculados principalmente con las perspectivas para 2027.
Caputo buscó transmitir la idea de que el Gobierno mantendrá el rumbo económico y destacó el respaldo de Estados Unidos, además de poner en valor la acumulación de reservas como un elemento de protección frente a eventuales episodios de volatilidad financiera.
La evolución del riesgo país se produce, además, mientras una misión del Fondo Monetario Internacional se encuentra en Buenos Aires. Durante esta semana, los representantes del organismo evaluarán el grado de cumplimiento de los compromisos asumidos por la Argentina en el marco del acuerdo vigente.
Así, mientras el Gobierno intenta mostrar señales de fortaleza en materia de exportaciones, respaldo internacional y reservas, los mercados mantienen la cautela. La combinación entre las dudas sobre la acumulación de divisas, las condiciones financieras internacionales, la actividad económica y el escenario político mantiene bajo presión a los bonos argentinos y vuelve a llevar al riesgo país a niveles que el Gobierno buscaba dejar atrás.
