Bonos del Tesoro: suben los rendimientos, pero los compradores todavía no aparecen

Según un análisis de Bank of America (BofA), distintos segmentos del mercado continúan ejerciendo presión vendedora, mientras las posiciones de los inversores siguen apuntando a una eventual suba de las tasas.

Por redacción

Hace 4 horas

Los bonos del Tesoro de Estados Unidos atraviesan una situación particular: los mayores rendimientos todavía no lograron despertar una demanda suficiente entre los inversores. Según un análisis de Bank of America (BofA), distintos segmentos del mercado continúan ejerciendo presión vendedora, mientras las posiciones de los inversores siguen apuntando a una eventual suba de las tasas.

 

El movimiento se explica, en parte, por el comportamiento de los bancos. Estas entidades volvieron a desprenderse de Treasuries después de haber comprado durante julio, cuando los rendimientos se encontraban en niveles considerablemente inferiores. Al mismo tiempo, los fondos especializados en deuda pública de largo plazo registraron salidas, mientras que los fondos respaldados por hipotecas mostraron algunos de sus flujos más débiles.

 

La presión también se observa entre los inversores que operan siguiendo tendencias. Los denominados CTA mantienen posiciones cortas en bonos del Tesoro y largas en dólar, una combinación que refleja expectativas de continuidad en la venta de deuda. A esto se suma que los gestores de activos incrementaron sus posiciones cortas, particularmente en los vencimientos intermedios y largos.

 

¿Quién puede aparecer como comprador?

Una de las señales que sigue BofA es el comportamiento de los inversores extranjeros. Se registraron compras por parte de inversores privados japoneses y de cuentas oficiales extranjeras, aunque el volumen todavía resulta moderado frente a la presión vendedora que enfrenta el mercado.

 

Los fondos activos también comenzaron a reducir algunas posiciones de menor duración, pero el ajuste apenas las llevó nuevamente hacia niveles considerados neutrales. Para el banco, esto indica que todavía no existe una entrada suficientemente fuerte hacia la deuda de mayor duración.

 

En este contexto, los rendimientos más elevados no están funcionando todavía como un incentivo suficiente para generar una demanda amplia. “Dip buyers wanted”, fue el título utilizado por Bank of America para describir el escenario, una expresión que puede traducirse como “se buscan compradores de las caídas”.

 

La estrategia que mantiene BofA

En el mercado de Treasuries, una caída de los precios se traduce en un aumento de los rendimientos. Por eso, en condiciones normales, mayores tasas deberían comenzar a atraer inversores interesados en aprovechar esos niveles.

 

Sin embargo, BofA advierte que el posicionamiento del mercado continúa inclinado hacia mayores rendimientos. Mientras no aparezca un catalizador capaz de generar una demanda más contundente, la dinámica actual podría mantenerse.

 

Por ese motivo, la entidad conserva su preferencia por una menor exposición a duración y por posiciones cortas en las tasas a dos años. El foco estará puesto en si los mayores rendimientos finalmente consiguen atraer a nuevos compradores y modificar los flujos que actualmente pesan sobre la deuda estadounidense.

 

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