TSMC ganó un récord de USD 24.000 millones, pero sus acciones cayeron: el motivo
Los buenos balances ya no alcanzan por sí solos para sostener las cotizaciones de las empresas vinculadas con la inteligencia artificial.
Por redacción
Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el mayor fabricante de semiconductores por contrato del mundo, registró su sexto trimestre consecutivo de ganancias récord, impulsada por la demanda de chips para inteligencia artificial (IA). Sin embargo, sus acciones retrocedieron en Wall Street, en medio de una ola de ventas de activos tecnológicos y las dudas de los inversores sobre la sostenibilidad de las inversiones en infraestructura de IA.
La compañía taiwanesa obtuvo una ganancia neta de USD 23.590 millones durante el tercer trimestre de 2026, un incremento interanual del 68,7%. El resultado superó las previsiones de los analistas, que esperaban una utilidad de aproximadamente 746.300 millones de dólares taiwaneses, y confirmó el papel central de la empresa en la expansión de la industria tecnológica.
Los ingresos alcanzaron los 1,494 billones de dólares taiwaneses, equivalentes a USD 46.720 millones, con un crecimiento del 50,9% frente al mismo período del año anterior. En comparación con el segundo trimestre, la facturación avanzó un 17,6%, mientras que la ganancia neta aumentó un 8%.
Pese a estos resultados, las acciones estadounidenses de TSMC llegaron a caer alrededor de un 4% durante la jornada. La reacción reflejó un cambio en el ánimo del mercado: los buenos balances ya no alcanzan por sí solos para sostener las cotizaciones de las empresas vinculadas con la inteligencia artificial.
El retroceso se produjo en medio de una liquidación más amplia de acciones tecnológicas, alimentada por las preocupaciones sobre el volumen de capital necesario para construir centros de datos, la creciente competencia en semiconductores y la posibilidad de que el gasto en IA pierda impulso.
La demanda de chips sigue superando la capacidad de producción
El director ejecutivo de TSMC, C.C. Wei, defendió las perspectivas del negocio y destacó la fortaleza de los pedidos para sus tecnologías más avanzadas.
“La demanda de nuestras tecnologías de vanguardia continúa siendo extremadamente sólida”, afirmó durante la presentación de resultados.
El ejecutivo agregó que el avance de la inteligencia artificial agéntica —sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma— está ampliando las necesidades de procesamiento. La transición desde los chatbots hacia asistentes capaces de realizar acciones complejas podría impulsar una nueva etapa de demanda de chips especializados.
TSMC fabrica procesadores diseñados por compañías como Nvidia, Apple, AMD y Broadcom. Su posición en la cadena de suministro la convierte en una de las principales beneficiarias de las inversiones destinadas a desarrollar modelos de IA y ampliar la infraestructura informática global.
Inversiones récord y cautela para 2027
El optimismo sobre la demanda no elimina los desafíos para la compañía. TSMC mantuvo su presupuesto de inversiones de capital para 2026 entre USD 60.000 millones y USD 64.000 millones, destinado a ampliar la capacidad productiva y desarrollar tecnologías de fabricación más avanzadas. Además, anticipó que sus desembolsos entre 2026 y 2028 serán significativamente superiores a los de los tres años anteriores.
Para el cuarto trimestre, la empresa proyectó ingresos de entre USD 52.300 millones y USD 54.300 millones. El rango implica un crecimiento interanual de hasta el 61% y refuerza la expectativa de que el negocio de chips para IA continúe expandiéndose.
No obstante, el director ejecutivo advirtió que algunos segmentos de consumo siguen afectados por el encarecimiento de los componentes y la incertidumbre macroeconómica. “Estamos siendo prudentes en nuestra planificación empresarial de cara a 2027”, señaló Wei.
La compañía también enfrenta el desafío de ampliar su capacidad en Estados Unidos. Ya comprometió USD 265.000 millones para sus instalaciones en Arizona y evalúa alternativas de expansión en Texas, donde mantuvo conversaciones relacionadas con el proyecto Terafab de Elon Musk. Cualquier eventual acuerdo deberá contemplar que TSMC conserve el control operativo de las fábricas que produzcan sus chips.
El mercado deberá determinar si el crecimiento de la IA justifica el costo de ampliar la infraestructura necesaria para sostenerlo. Por ahora, los resultados muestran que la demanda continúa firme, pero las dudas sobre la rentabilidad futura de las inversiones y el contexto de tasas de interés más altas siguen condicionando las cotizaciones del sector.
