La desdolarización cobra protagonismo entre los mercados emergentes

El bloque BRICS impulsa desde hace años una mayor utilización de monedas locales en el comercio entre sus miembros, con el objetivo de reducir su exposición al sistema financiero estadounidense y limitar el impacto de eventuales sanciones.

Por redacción

Hace 3 horas

La desdolarización volvió a ocupar un lugar central en la agenda de los BRICS, en un contexto de crecientes tensiones comerciales y geopolíticas con Estados Unidos. El bloque impulsa desde hace años una mayor utilización de monedas locales en el comercio entre sus miembros, con el objetivo de reducir su exposición al sistema financiero estadounidense y limitar el impacto de eventuales sanciones.

 

El debate cobró fuerza durante la última cumbre de los BRICS, donde los países miembros plantearon la necesidad de avanzar hacia un sistema de pagos más diversificado. La estrategia no necesariamente implica abandonar el dólar de manera inmediata, sino disminuir su participación en determinadas operaciones comerciales y financieras.

 

El peso económico del bloque explica parte de la relevancia de esta discusión. Según datos de Naciones Unidas citados por CNBC, los BRICS representaron en 2024 alrededor del 27% del producto global, el 24% de las exportaciones de mercancías y el 22% de los flujos de inversión extranjera directa.

 

China aparece como uno de los principales impulsores de este proceso. Beijing busca ampliar el uso internacional del yuan, especialmente en las operaciones comerciales con sus principales socios. Para ello, desarrolló acuerdos de intercambio de monedas y mecanismos de pagos transfronterizos que permiten realizar operaciones sin recurrir necesariamente al dólar.

 

Rusia también avanzó en la utilización de monedas nacionales. El Kremlin sostuvo que cerca del 90% de las transacciones entre Rusia y otros países del BRICS ya se realizan en monedas locales, un cambio acelerado por las sanciones occidentales impuestas tras la invasión de Ucrania.

 

Sin embargo, transformar estos avances en un reemplazo efectivo del dólar presenta importantes obstáculos. El billete estadounidense mantiene una posición dominante en las reservas internacionales, el comercio, los mercados de capitales y las operaciones financieras globales. Además, Estados Unidos cuenta con mercados financieros profundos y líquidos que todavía no tienen un equivalente dentro del bloque.

 

El propio tamaño económico de los BRICS tampoco garantiza una alternativa monetaria común. China, India, Rusia y otros miembros tienen estructuras económicas, sistemas financieros y prioridades geopolíticas diferentes. La creación de una moneda común, una posibilidad discutida en distintos momentos, enfrenta por eso dificultades técnicas y políticas.

 

En este escenario, analistas citados por CNBC consideran que la desdolarización debe entenderse más como un proceso de diversificación que como un reemplazo inmediato del dólar. El bloque puede incrementar gradualmente el uso de monedas nacionales y desarrollar sistemas de pagos alternativos, pero desplazar al dólar como principal moneda internacional requiere mucho más que acuerdos comerciales.

 

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