Meta y Google se preparan para una batalla por la IA
Meta tomó la delantera con Muse, su asistente personal de inteligencia artificial, lanzado en septiembre. Google, por su parte, cuenta con Gemini y prepara nuevas funciones para competir en el segmento de agentes digitales.
Por redacción
Meta y Google se encaminan a una nueva competencia por el mercado de la inteligencia artificial de consumo, con asistentes capaces de ejecutar tareas y gestionar actividades cotidianas en lugar de limitarse a responder preguntas. La disputa enfrenta a dos gigantes de la publicidad digital que buscan controlar la próxima gran plataforma de interacción entre los usuarios e internet.
Meta tomó la delantera con Muse, su asistente personal de inteligencia artificial, lanzado en septiembre. El producto logró captar la atención de los primeros usuarios y reforzó las expectativas sobre la posibilidad de generar ingresos más allá de la publicidad tradicional. Google, por su parte, cuenta con Gemini y prepara nuevas funciones para competir en el segmento de agentes digitales.
Según analistas de Bank of America encabezados por Justin Post, “Google sigue bien posicionado para liderar la era de la inteligencia artificial, respaldado por modelos propios, silicio personalizado y una amplia distribución de productos”. El lanzamiento de Gemini 4 y una oferta más competitiva de asistentes podrían impulsar el negocio de Alphabet.
Muse y Gemini buscan convertirse en asistentes cotidianos
Meta tiene una ventaja inicial: sus plataformas, Facebook, Instagram y WhatsApp, conectan con miles de millones de personas. Sin embargo, todavía debe convencer a los usuarios de confiarle tareas sensibles, como administrar correos electrónicos, calendarios o pagos.
Google dispone de una posición diferente, gracias a su presencia en búsquedas, Android, Gmail y otros servicios. Además, la aplicación Gemini superó los 1.000 millones de usuarios activos mensuales, según datos divulgados por la compañía en agosto de 2026.
La competencia también tiene una dimensión comercial. Citi estimó que Muse podría generar más de USD 27.000 millones en ingresos anuales para 2030, incluidos USD 23.000 millones procedentes de transacciones y unos USD 4.500 millones de suscripciones.
El desafío de monetizar la inteligencia artificial
Ambas empresas afrontan un dilema: los agentes de IA podrían reducir la cantidad de búsquedas, visitas a páginas y anuncios que ven los consumidores. Esto amenaza un modelo publicitario del que dependen buena parte de sus ingresos.
Meta tiene la posibilidad de incorporar la inteligencia artificial a sus redes sociales y desarrollar nuevas fuentes de facturación. Google, en cambio, debe transformar su buscador sin perjudicar su negocio histórico.
El costo de la infraestructura es otro factor decisivo. Los inversores buscarán comprobar si las grandes inversiones en centros de datos, chips y modelos avanzados se traducen en beneficios sostenibles.
Meta presentará sus resultados trimestrales este miércoles, mientras que Google publicará los suyos la próxima semana. Ambos informes ofrecerán pistas sobre la adopción de sus asistentes y el impacto financiero de la carrera por la IA.
