Elon Musk consiguió USD 40.000 millones para comprar chips de IA y alertó por una crisis entre las empresas de nube
El ejecutivo atribuyó el acceso al financiamiento a la calificación crediticia de grado de inversión de SpaceX y a la diversificación de sus ingresos, que incluyen el servicio de internet satelital Starlink y los lanzamientos espaciales.
Por redacción
SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, cerró un financiamiento por USD 40.000 millones en deuda para comprar chips destinados a inteligencia artificial (IA). El empresario confirmó la operación el domingo 25 de octubre y advirtió que las empresas especializadas en alquilar capacidad informática podrían enfrentar una ola de quiebras y consolidaciones ante el endurecimiento de las condiciones crediticias.
La financiación estará destinada principalmente a adquirir unidades de procesamiento gráfico (GPU), esenciales para entrenar y ejecutar modelos de IA. Según Musk, los equipos llegarán durante el primer y segundo trimestre de 2027, por lo que el desembolso no tendrá un impacto significativo en los resultados del trimestre actual.
El ejecutivo atribuyó el acceso al financiamiento a la calificación crediticia de grado de inversión de SpaceX y a la diversificación de sus ingresos, que incluyen el servicio de internet satelital Starlink y los lanzamientos espaciales.
“Los mercados de deuda prácticamente cerraron el acceso al financiamiento para cualquier empresa que no tenga ingresos sustanciales independientes de los centros de datos de inteligencia artificial”, escribió Musk en X.
La operación refleja la magnitud de las inversiones necesarias para expandir la infraestructura tecnológica. SpaceX prevé gastos de capital de entre USD 35.000 millones y USD 40.000 millones durante el cuarto trimestre de 2026, según había anticipado su director financiero, Bret Johnsen.
El acuerdo también se vincula con las conversaciones que la compañía mantenía con bancos y administradores de activos para financiar la compra de procesadores de Nvidia. Reuters informó que SpaceX había negociado una estructura de financiación por ese monto, aunque todavía no se conocían todos los detalles sobre sus condiciones y costos.
Las empresas de nube enfrentan una mayor presión financiera
Musk pronosticó un escenario complejo para las denominadas neoclouds, compañías que alquilan capacidad de procesamiento especializada para desarrollar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. A diferencia de los grandes proveedores de servicios en la nube, muchas dependen fuertemente del endeudamiento para adquirir procesadores y construir centros de datos.
“Más de 200 neoclouds van a sufrir una mortandad y consolidación a nivel de guppies. Algunas sobrevivirán, pero no muchas”, advirtió el empresario.
Las declaraciones repercutieron en el mercado. En las operaciones previas a la apertura del lunes, las acciones de CoreWeave cayeron un 4,5%, mientras que Nebius retrocedió un 3,4% e IREN perdió un 3,3%. Los inversores temen que el aumento de la deuda y las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en infraestructura de IA afecten a estas empresas.
El acuerdo de SpaceX también involucra a Apollo Global Management. Según Reuters, una filial de la gestora comprará chips y servidores para alquilárselos a la compañía de Musk mediante contratos con una duración superior a cinco años. Se espera que la operación quede finalizada antes de terminar 2026 y que los arrendamientos comiencen durante el primer semestre de 2027.
La capacidad de generar ingresos fuera de la inteligencia artificial se convierte en una ventaja financiera decisiva. Mientras SpaceX puede respaldar sus inversiones con Starlink y los lanzamientos espaciales, las empresas concentradas exclusivamente en centros de datos enfrentan mayores dificultades para conseguir capital. La evolución del crédito determinará cuáles podrán sostener sus planes de expansión y cuáles deberán reducir inversiones, fusionarse o abandonar el mercado.
