El Gobierno adjudicó AySA al consorcio Rowing-Transclor por US$340 millones
La oferta quedó US$110 millones por debajo de lo esperado, en una licitación marcada por denuncias de irregularidades y una cautelar judicial que aún pesa sobre el proceso.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Ministerio de Economía abrió este jueves las ofertas económicas por la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y el consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX presentó la propuesta más alta: US$340,2 millones por el 90% de las acciones de la empresa estatal. La oferta superó por un 19% a la del grupo Roggio ROAS, que ofreció US$285 millones, y queda así en condiciones de quedarse con la concesión por 30 años prorrogables por otros 10.
El monto, sin embargo, quedó US$110 millones por debajo de las expectativas oficiales, que calculaban recaudar entre US$450 y US$500 millones. Se trata de la operación más grande del programa de privatizaciones en términos de ingresos genuinos para el Estado, aunque la cifra final está sujeta a la revisión de la Comisión de Evaluación y al período de impugnaciones.
El ganador también deberá reducir el agua no contabilizada —que ronda el 42%— y avanzar en la instalación de medidores: de los casi 3,87 millones de usuarios, apenas 860.214 cuentan con régimen medido.
La apertura de sobres se produjo en un clima de cuestionamientos. Legisladores de Unión por la Patria presentaron una denuncia ante la Procuraduría de Investigaciones Administrativas contra funcionarios del proceso, alegando que “cambiaron el método de valuación y declararon secretas todas las tasaciones”, desplazando al Tribunal de Tasaciones. El diputado Germán Martínez apuntó directamente a los vínculos de los interesados con el asesor Santiago Caputo.
En paralelo, pesa sobre el proceso una cautelar de la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de La Plata, que impide a AySA modificar o reducir sus obligaciones sobre acceso al agua potable, salud pública y ambiente sano mientras no se realice una evaluación integral. Si bien el Gobierno sostiene que la medida no cancela la licitación, la sombra judicial persiste sobre el cronograma oficial.
El consorcio ganador está integrado por PHX Aqua —un vehículo de inversión neerlandés con directivos vinculados a firmas internacionales—, Arcos Saneamento (operador brasileño con experiencia en Río de Janeiro), Rowing (constructora de Walter Román) y Transclor, de Mauricio Filiberti, conocido como “El Rey del Cloro” y accionista de Edenor. El 10% restante de AySA permanece en manos de los trabajadores a través del Programa de Propiedad Participada.
