Wall Street|14 de enero de 2022

Goldman Sachs trae calma y recomienda seguir comprando acciones estadounidenses

La entidad financiera remarcó que los inversores corren el riesgo de perder grandes ganancias si salen antes de tiempo por miedo a una caída.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Desde el mínimo de marzo de 2020, el S&P 500 subió cerca de un 112%; el Nasdaq 100, alrededor de un 129%; el Dow Jones, más de un 93%. Ante este escenario superalcista, muchos inversores y analistas tienen miedo de que el cambio de tendencia esté más cerca que lejos. Sin embargo, Goldman Sachs no está tan seguro.

 

Durante una conferencia de prensa, Sharmin Mossavar-Rahmani, directora de inversiones de la división de Gestión de Patrimonio y Consumo de la entidad financiera, detalló que los inversores corren el riesgo de perder grandes ganancias al salir del mercado debido a las preocupaciones por una posible baja.

 

Para fundamentar su postura, la ejecutiva explicó que muchos inversores toman en cuenta la valoración de las acciones como una señal para desarmar posiciones, lo cual es un grave error debido a que la historia demostró que la tendencia alcista del S&P 500 es muy difícil de vencer.

 

Goldman Sachs mencionó que, en 2021, el índice accionario más representativo de Estados Unidos, y del mundo, creció un 28,7%, pero incluso al excluir a las ocho compañías más sobreponderadas, que juntas representan cerca de un 27% del índice, el desempeño fue también sumamente positivo.

 

Esta situación no se dio, por ejemplo, en la burbuja puntocom de los 2000, en la cual el S&P 500 rindió cerca de un 21% mientras que el índice equiponderado creció la mitad y la acción mediana rindió solo un 1%.

 

Además, de acuerdo al informe del banco de inversión, en aquel entonces, la prima de riesgo de las acciones, una medida que vincula al S&P 500 con el bono del Tesoro a 10 años, "fue significativamente menos atractivos en 2000".

 

A modo de cierre, Sharmin Mossavar-Rahmani expresó que claramente existe la posibilidad de que el mercado corrija bastante, pero el riesgo de una recesión es muy bajo, por lo que continuar comprando acciones puede seguir siendo una buena estrategia de inversión.