Wall Street|22 de junio de 2022

El riesgo de recesión mejora las proyecciones de los bonos

Un estudio de PIMCO revela que los activos de renta fija pronto podrían volver a ser atractivos.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Para tratar de contener la inflación, que en mayo alcanzó un 8,6% interanual, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) comenzó a subir las tasas de interés en 2022. Primero, un 0,25%; luego, un 0,50%; más recientemente, un 0,75%. Como consecuencia, los bonos del Tesoro no hicieron más que caer para adaptarse a los nuevos rendimientos.

 

Sin embargo, recientemente, la firma de inversión PIMCO analizó el panorama de la renta fija y concluyó que pronto estos activos podrían volver a ser atractivos, ya que los inversores temen que exista una recesión.

 

"No hay garantía de que se vislumbre un final. Pero hay señales de que, como en el pasado, las fuertes caídas del mercado, las pérdidas actuales, están restableciendo las valoraciones a niveles que pueden resultar atractivas para los inversores que se mantienen enfocados en el largo plazo, con los posibles beneficios de diversificación también mejorando", detalló el estratega Marc Seidner.

 

Posteriormente, el experto sostuvo que los bonos del Tesoro generalmente se consideran un refugio seguro durante los periodos de debilidad económica. Y si s reduce la inflación, se podrían crear mejores condiciones para las inversiones en renta fija. "Pero también ha creado un mejor punto de partida para nuevas inversiones en términos de ingresos potenciales y atributos de diversificación, dos de las razones fundamentales para poseer bonos", concluyó Seidner.

 

Por este motivo, la clásica cartera 60/40 (60% de acciones y 40% de bonos) podría seguir siendo útil. Emily Roland, codirectora de Inversiones de John Hancock Investment Management, detalló que el mercado de bonos pronto volvería a retornar estabilidad.

 

En lo que va del año, este portafolio acumula una baja de casi el 16%, ya que el S&P 500 cayó casi un 22% y el índice de bonos del Tesoro a 20 años, un 20%, aproximadamente. En esta línea, la especialista remarcó que "los inversores que poseen una cartera equilibrada 60-40 simplemente sienten que les han dado un puñetazo en el estómago".

 

Aunque agregó que "hay alguna evidencia clara de que el crecimiento se está desacelerando y las acciones están comenzando a reflejar eso", pero "una parte del mercado que aún no refleja este contexto de desaceleración del crecimiento económico es el mercado de bonos".

 

"Pero estamos empezando a ver que los rendimientos de los bonos bajan, lo que ciertamente es lo que esperaríamos dado el contexto de crecimiento que se está dando. Por lo tanto, los bonos finalmente ofrecen una buena manera de amortiguar la volatilidad de una cartera 60-40 y proporcionar un poco de alivio para los inversores", comentó Roland.