Inversión|09 de marzo de 2021

Invertir es riesgoso; no hacerlo, aún más

Muchos argentinos simplemente guardan dinero abajo del colchón porque tienen miedo de invertir. ¿Es una buena decisión?

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv

 

A la hora de definir un destino para el dinero que no vamos a gastar y conseguimos ahorrar, existen 2 posibilidades: simplemente guardarlo o invertirlo.
Mucha gente opta por la primera alternativa. Entre los motivos podemos encontrar el desconocimiento de alternativas de inversión, falta de educación financiera o simplemente el miedo de perder el dinero.

 

Este miedo es especialmente fuerte cuando se trata de un dinero que ha sido conseguido a través de una herencia o de alguna otra forma fortuita. Es que claro, se trata de un dinero que de perderlo no podríamos volver a generarlo.

 

Sin embargo, ese fuerte miedo a las fluctuaciones de precio que puede tener una inversión hace que no veamos algo que más que riesgo es una clara realidad. Se trata del mayor enemigo de nuestros ahorros y algo que los argentinos conocemos muy bien: la inflación. 

 

“En este mundo no hay nada seguro, excepto la muerte y los impuestos” reza una frase que se le atribuye a Benjamin Franklin. En el caso de las monedas podríamos decir que no hay nada seguro excepto la inflación y los impuestos.
El no ser capaces de asumir, aunque sea una pequeña dosis de riesgo para nuestras inversiones nos lleva a que nos compremos una pérdida segura para nuestro patrimonio. Claro, por estas tierras muchos creerán que comprando dólares se evita el problema de la inflación. Esto podrá ser cierto en períodos cortos de tiempo, pero es totalmente erróneo cuando miramos plazos largos de tiempo.

 

En el siguiente gráfico de Investopedia podés ver la evolución del precio en dólares de una taza de café en los Estados Unidos:
 

 

 

Claro, un argentino podría pensar que eso es la inflación de Estados Unidos. Puede que el dólar no le gane a la inflación del país norteamericano pero que sí lo hará con la Argentina.

 

Bueno, la tabla a continuación de la Fundación Norte y Sur lo desmiente:

 

 

Hay riesgos al subirte a un auto, pero igual lo hacés

Cuando hablo con clientes respecto de la actitud a tomar frente a los riesgos, suelo utilizar el ejemplo de algo tan común como transportarnos en auto. Siempre está vigente el riesgo de que tengamos un accidente, pero…¿Transitarías toda tu vida sin subirte a un auto por eso? Te perderías de conocer más allá de tu barrio.

 

Lo que habitualmente hacemos es tomar precauciones como aprender a manejar, conducir con prudencia, no tomar alcohol, respetar las velocidades máximas y las señales de tránsito. Se dará también el caso de aquellos que no se sientan cómodos manejando y querrán que otro lo haga por ellos, alguien que sepa hacerlo y les transmita seguridad.

 

Bueno, lo mismo sucede con tus inversiones. Que haya riesgos no significa que no debas invertir. Al igual que en el auto, para poder manejarlas tenés que capacitarte, tener un plan financiero, hacer investigaciones sobre las inversiones que vas a realizar para comprenderlas, tener estrategias de entrada y de salida. De la misma manera también, en caso de no querer realizarlo vos (ya sea porque no disponés del tiempo para hacerlo o simplemente no te sentís cómodo haciéndolo) también podés buscar a un profesional para que lo realice por vos. En este caso, de la misma manera que lo harías con el conductor, debe tratarse de alguien que sea idóneo y que se gane tu confianza.

 

El tiempo es tu mayor aliado

En la tabla a continuación se miden las probabilidades de obtener un retorno positivo invirtiendo en el índice norteamericano S&P500 según el tiempo de permanencia, tomando los datos históricos desde 1871 hasta 2020:
 

 

 

De esta manera, podrás notar que el 61% de los meses durante esos 150 años arrojaron retornos positivos. Esto significa que, si el dinero lo invertías sólo por 1 mes, en el 61% de los casos hubieras ganado dinero.

 

Claro, si sos una persona muy aversa al riesgo no se trata de un número muy alentador seguramente.

 

Pero eso es sólo una forma de mirarlo.

 

Si continúas avanzando en la tabla, verás que a medida que aumenta tu plazo invirtiendo también lo hacen tus chances de ganar dinero. Así, una persona que invirtió durante 10 años a lo largo de esos 150 años en el 89% de los períodos obtuvo ganancias.

 

Por último, si invertís por 20 años, siempre obtuviste una ganancia sin importar el momento en el que hayas ingresado (así seas el más desafortunado y entrabas un día antes de la gran crisis del ´30, del crash de 1987 o incluso en la burbuja puntocom).

 

Si hay algo con lo que todos nacemos es tiempo. Y el tiempo es amigo de las buenas decisiones con tu dinero (invertir) y enemigo de las malas decisiones (sólo ahorrar y perder contra la inflación).