Petróleo|28 de diciembre de 2021

Crisis energética: Los descubrimientos de petróleo y gas están en el nivel más bajo desde 1946

La crisis energética parece estar tan solo comenzando, ya que el pronóstico de los descubrimientos de petróleo y gas es desalentador.

Por Simón Salas Seeber

 

Alrededor el globo y principalmente en Europa, está ocurriendo un aumento de la demanda de energía a medida que se consolida la recuperación económica de la pandemia y no hay oferta suficiente que aplaque la demanda.

 

Estructuralmente, hay un incremento parabólico de la demanda mientras que por el lado de la oferta encontramos falta de producción, restricciones y problemas de suministro. Esto no podía terminar de otra forma: escasez generalizada de energía, subidas verticales de precios y repetitivos retrasos en la producción.

 

Para las cadenas de suministro, esto significa problemas continuos, mientras que para los consumidores se traduce en un aumento de los precios.

 

En el centro de la escena tenemos al petróleo y al gas natural, ya que con el entrado invierno europeo el mercado está más atento que nunca a cómo se desarrolla la dinámica entre la creciente demanda que hay y la capacidad de las empresas productoras de aplacar la misma.

 

Michael J. Coren, especialista en temas de climas y energías, relata que "las empresas de petróleo y gas están teniendo su peor año en cuanto a nuevos descubrimientos de combustibles fósiles en décadas y las reservas están disminuyendo. La industria del petróleo y el gas está en camino de descubrir sólo 4.700 millones de barriles de petróleo equivalente (boe) a finales de 2021, su peor rendimiento en 75 años, según la firma de investigación Rystad Energy".

 

Otra métrica interesante que hace más evidente el problema aún es la que muestra la relación entre las reservas probadas y la producción, que mide la cantidad de petróleo extraíble que queda en el suelo en relación con la producción anual, la cual está ahora en su nivel más bajo desde 2011.

 

A este problema se le suma el poco capital que destinaron las empresas petroleras a la exploración de nuevos descubrimientos; la causa de esto, según el Instituto Americano del Petróleo (API), es que "la industria estuvo en modo de supervivencia a lo largo de 2020, reduciendo sus gastos de capital para ajustarse a los bajos flujos de caja durante la recesión de 2020 covid-19". Además, los analistas comentaron que "las empresas de petróleo y gas pagan dividendos aproximadamente tres veces superiores a la media de las empresas del S&P 500" lo que agrava más la disponibilidad de capital.

 

El mismo organismo aventuró que "los próximos dos años podrían requerir casi toda la capacidad de producción de petróleo sobrante en el mundo, ya que la demanda supera los niveles anteriores a la pandemia".

 

Por el otro lado, hay un conflicto de intereses que actúa de obstáculo claro, y este es el impulso mundial para frenar el cambio climático mediante la descarbonización de la economía. Coren informó que la Agencia Internacional de la Energía le exigió a los gobiernos que "todas las inversiones en nuevos yacimientos de petróleo y gas deben detenerse en 2021 si el mundo se toma en serio el objetivo de alcanzar las emisiones netas cero en 2050".

 

Para ello, el Panel Internacional de Cambio Climático estima que habría que invertir 1,9 trillones de dólares anuales en el tema, aunque actualmente se estaría invirtiendo un 20% de eso, según su reporte.

 

La necesidad imperiosa de los combustibles fósiles en el día a día actual se enfrenta al deseo de la humanidad de reducir las emisiones de carbono; mientras tanto, los precios no paran de subir. El petróleo aumentó desde los 59 dólares el barril a comienzos del 2021 hasta los 75 que cotiza hoy en día.

 

Esto nos recuerda a lo que advirtió Lyn Alden, especialista en macroeconomía y planeamiento estratégico:

 

"Creo que esta brecha entre la viabilidad de la ingeniería y la percepción del público y los inversores está proporcionando una oportunidad a largo plazo para los inversores en petróleo gas, así como para los inversores en uranio. Estamos incorporando muchas suposiciones a la futura combinación de energías, sin invertir necesariamente en el capex necesario para esa visión, o sin considerar plenamente algunos de los retos técnicos asociados a esa visión".