Finanzas personales|12 de octubre de 2021

A la Bolsa le va como a tu sueldo

Para la mayoría de la gente en Argentina, la bolsa es algo totalmente alejado de la vida diaria. Incluso en muchos casos se piensa que el mercado es una minoría de gente que se enriquece mientras los bolsillos de los trabajadores sufren. Pero… ¿es esto así?

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv

 

Los salarios de los argentinos medidos en dólares están en niveles bajísimos. Eso se percibe fácilmente al ir al supermercado, el sueldo compra cada vez menos. Como dice la famosa frase, los salarios suben por la escalera y los precios por el ascensor.

 

Hay hasta candidatos políticos que plantean como propuesta aumentar el salario mínimo a $100.000 como solución a esta caída en el poder adquisitivo de los argentinos. Claro, si fuera tan fácil por qué directamente no decir un millón o diez millones.

 

En el discurso de muchos de estos espacios políticos, está la idea de que los trabajadores se empobrecen mientras que los empresarios son cada vez más ricos. ¿Es verdad esto?

 

La crisis arrastró a todos

Más allá de los discursos políticos dejame que te muestre el siguiente gráfico compartido mediante Twitter por @JohnGalt_is_www donde se compara la evolución del salario y del Merval (que nuclea a las principales acciones argentinas) medido en dólares contado con liquidación:

 

 


Ahí se ve claramente que existe una gran correlación entre el nivel de salarios y el índice Merval, cuando uno cae el otro también. Si pensás que el Merval no es nada más ni nada que menos que el valor de las empresas argentinas, esto tiene mucho sentido.

 

En los últimos años, la economía se vio muy golpeada y nadie le escapó al golpe. La triste realidad es que las empresas argentinas valen hoy lo mismo que hace unos 20 años. Dos décadas perdidas en las que el mundo creció y nosotros nos quedamos estancados. No llama la atención que el poder adquisitivo de los trabajadores argentinos se encuentre en un nuevo piso.

 

Si alguien hubiera pensado en invertir en acciones argentinas para tener un fondo para momentos de caída de salario real, no hubiera tenido muy buenos resultados. Si al país le va mal, a las empresas y por ende a las acciones argentinas les va mal. De esta baja productividad del país vienen los bajos ingresos de la gente y no de una política de opresión premeditada. Hasta que no existan políticas de apoyo a las empresas esta tendencia no tiene pinta de revertirse.

 

¿Sirve invertir a largo plazo?

Viendo esto, es probable que pienses que invertir en el largo plazo no sirve. Como en un gran juego de la Oca, volvés al mismo lugar que hace 20 años. Y eso sin ni siquiera contar la pérdida de poder adquisitivo en dólares porque también existe inflación en dólares.
Es cierto que quien apostó a las acciones argentinas lamentablemente no se ha visto beneficiado. El país ha destruido el valor de las empresas en los últimos años.

 

Pero esto es solamente pensando en las acciones de empresas argentinas. Hoy podés acceder a invertir en empresas del exterior a través de los Cedears que se pueden comprar en pesos y desde montos muy bajos. Ahí la historia es diferente, ya que las acciones norteamericanas en promedio han rendido un 9% anual en los últimos 100 años. Un recorrido más que interesante para un inversor paciente que busca proteger e incrementar su patrimonio en el largo plazo. El volumen de los Cedears ha tenido un gran incremento en los últimos años y ya supera en gran medida al de las acciones argentinas.

 

Por supuesto que es importante que identifiques cuáles de estos instrumentos se adaptan mejor a tu perfil de inversión ya que al tratarse de acciones sus precios tienen fluctuaciones constantes.

 

Respecto a las acciones argentinas, sus precios no tienen perspectivas de mejorar en el largo plazo si no se hacen cambios de fondo a las políticas del país. Lo mismo pasa con el poder adquisitivo de los trabajadores. No se puede tapar el sol con una mano. El día que crezca la productividad de la economía, subirá el valor de las empresas y con eso los ingresos de la gente de nuestro país. Es un camino más largo pero el único para salir de este callejón sin salida en el que estamos hace años.