Finanzas personales|05 de abril de 2021

Un esquema piramidal que SÍ funciona

No se trata de venta de cosméticos, complejos vitamínicos, ni inversiones milagrosas, sino de un triángulo clave para tus finanzas personales.

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv


En las Finanzas, la figura de la pirámide no suele tener muy buena prensa. Promesas como “Convertite en tu propio jefe”, “Ganá dinero sin trabajar”, o promesas de “rentas aseguradas de 2 dígitos en dólares en plazos cortos”, suelen atraer a muchas personas a ser víctimas de esquemas piramidales.

 

Estos esquemas se caracterizan por necesitar reclutar cada vez a más gente, para que quienes estén en la cima de la pirámide puedan continuar recibiendo ingresos a costa de las nuevas víctimas del sistema.

 

En cambio, en el área de los Recursos Humanos la utilización de la Pirámide de Maslow es una teoría sobre la motivación y trata de explicar qué impulsa la conducta humana a través de 5 niveles de necesidades que tienen los seres humanos: necesidades fisiológicas, de seguridad, sociales, de estima/reconocimiento y autorrealización.

 

Buscando reivindicar para el mundo financiero la figura de la pirámide y tomando el concepto de Maslow podríamos identificar la siguiente pirámide de habilidades financieras:
 

 

 

Ganar dinero

Es el primer paso necesario para tener tus finanzas ordenadas. Para poder ahorrar o invertir tu dinero, primero tenés que tener una fuente de ingresos.

 

Si bien quizás hasta suene obvio, muchas veces la gente busca una solución milagrosa que le permita ganar dinero de la noche a la mañana o conseguirlo sin ningún tipo de esfuerzo.

 

Si no conseguís tener una actividad con la que ganes dinero, te será imposible contar con dinero para ahorrar y mucho menos para invertir. Más allá de las propagandas que te digan que podés invertir con poco dinero, inversiones que prometan rentabilidades astronómicas, o que te digan que podés vivir de tus inversiones, la realidad es que para poder contar con un dinero para invertir en algún momento tenés que haber ganado ese dinero.

 

Sí, ya sé, puede darse el caso de que el dinero provenga de una herencia, pero de igual manera deberás encontrar una manera para que ese dinero te permita ganar más dinero o terminarás perdiéndolo.

 

También ese dinero que ganamos lo podemos hacer directamente nosotros (trabajo en relación de dependencia o autoempleado) o a través del trabajo de otras personas cuando tenemos una empresa o emprendimiento.

 

Ahorrar dinero

Una vez que conseguiste una fuente de ingresos, si consumís todo el dinero que ganás nunca podrás avanzar en la pirámide de habilidades financieras. Y esto tiene una grave consecuencia: en caso de perder tu fuente de ingresos no podrás mantener tu estilo de vida.

 

Ahorrar una parte del dinero que ganás es clave para que tengas unas finanzas ordenadas. Suele ser aconsejable contar con un “fondo de emergencia” que represente entre 3 y 6 meses de tus ingresos. El tamaño de este fondo de emergencia puede variar de acuerdo con el grado de seguridad que tengas de tu fuente de ingresos actual, edad, perfil de riesgo, etc.

 

Una herramienta muy útil para conseguir ahorrar una parte del dinero que ganás es la realización de un presupuesto. De esta manera podés tener establecido de antemano un porcentaje de tus ingresos que irás ahorrando todos los meses. Lo importante es fijarse un objetivo realista y en todo caso luego ir incrementándolo. Así como hacer una dieta en la que busques bajar 15 kg por semana hará que la termines abandonando, si nunca ahorraste será importante que vayas fijándote objetivos pequeños y luego irlos incrementando.

 

La mayoría de las personas ahorran lo que les queda luego de haber realizado todos sus gastos. Warren Buffet, uno de los inversores más famosos de todos los tiempos, tiene una frase célebre: “No ahorres lo que te queda después de gastar. Gástate lo que te queda después de ahorrar”.

 

Invertir dinero

Una vez que has conseguido ahorrar una parte del dinero que ganás, es aconsejable que busques la forma de que ese dinero se incremente poniéndolo a trabajar.

 

Es que simplemente acumular dinero hará que tengas una pérdida segura contra la inflación y que ese esfuerzo que hacés al ahorrar tu dinero te permita comprarte cada vez menos cosas con ese dinero.

 

Pero no sólo se trata del efecto de la inflación. También está el costo de oportunidad de ese dinero: al invertir tu dinero podés incrementar tu dinero disponible.

 

Invertir el dinero, al igual que en el caso de ganarlo, es algo que podés hacer directamente vos, o hacerlo a través de otras personas contratando a un asesor.

Si decidís hacerlo vos mismo, tendrás que primero capacitarte y aprender sobre los distintos instrumentos de inversión para poder hacerlo de manera correcta. Es que sería una pena que habiéndote costado ganar el dinero, sacrificado para ahorrar una parte de él, luego lo pierdas por tomar malas decisiones con tus inversiones.

 

Invertir tu dinero es una actividad que toma su tiempo y debés tener un plan de inversión. Pensar que te podés volver multimillonario de la noche a la mañana invirtiendo en un activo milagroso es un insulto a todo el esfuerzo que realizaste antes.

 

Si no contás con el tiempo para realizar vos mismo tus inversiones, podés ganar más dinero con tu actividad que con el retorno del dinero invertido (algo que salvo que tengas un gran patrimonio inicial es lo más habitual), o simplemente no te interesa aprender sobre inversiones, lo más prudente es que busques a un asesor financiero idóneo, confiable y honesto para que lo haga por vos.

 

Es que, más allá de que muchos quieran marcarte que debés volverte un “experto en finanzas e inversiones” haciendo cursos (que por lo general ellos venden, hablando de esquemas piramidales), uno no puede ser especialista en todos los ámbitos de la vida: si manejás un auto y tenés un problema, vas a ir al mecánico; si tenés un problema en tu casa, llamarás al plomero, electricista o gasista. Sí, podés aprender de todos estos rubros que te puse como ejemplo y alguien hasta podría llegarme a decir que te ahorrarías unos cuantos pesos en el camino, pero lo que muchos no miran es el costo de oportunidad de ese tiempo. ¿Ganás más dinero jugando al electricista o mejorando tus habilidades en tu empleo actual?

 

Alcanzar el bienestar financiero

Es el equivalente a la autorrealización en la pirámide de Maslow. Es el punto máximo de las habilidades financieras. ¿En qué consiste el bienestar financiero?

 

Es un estado en el que la persona puede cumplir con sus obligaciones financieras presentes y futuras, sentirse segura de su futuro financiero y es capaz de tomar decisiones que le permiten disfrutar de la vida.

El bienestar financiero tiene cuatro componentes que surgen del cruce de tiempo y valores. El presente y el futuro son las variables de tiempo. La seguridad y la libertad son los valores que soportan nuestro bienestar económico.

 

En consecuencia, podríamos sacar cuatro indicadores claros de cuándo tenemos o no bienestar financiero:

 

  • Seguridad en el presente, significa tener control sobre nuestras finanzas del día a día (y del mes a mes).
  • Seguridad en el futuro, significa tener la capacidad para absorber un shock financiero.
  • Libertad en el presente, significa tener la libertad personal para tomar las decisiones que te permiten disfrutar de la vida.
  • Libertad en el futuro, significa ir por el camino correcto para cumplir tus objetivos.

Hasta aquí hemos observado las distintas habilidades financieras para conformar esta pirámide. Espero que te sirva como herramienta para poder organizar tus finanzas personales y que pronto puedas alcanzar el bienestar financiero.