Bank of America advierte sobre nuevas caídas en Wall Street y recomienda cautela hasta noviembre
Los analistas advirtieron que un aumento de los diferenciales crediticios de las empresas que desarrollan infraestructura de IA podría obligar a los inversores a reducir posiciones.
Por redacción
Bank of America (BofA) anticipó que la presión sobre las acciones, los bonos del Tesoro estadounidense y el dólar podría continuar hasta mediados de noviembre. El estratega Michael Hartnett recomendó mantener una postura defensiva frente a los activos de riesgo, en un escenario marcado por la incertidumbre electoral, las tasas de interés y las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial.
El equipo de Hartnett espera que el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años descienda hacia el 5%, mientras que el índice del dólar podría caer por debajo de los 100 puntos. La entidad considera que el mercado todavía necesita atravesar varios episodios de incertidumbre antes de encontrar un piso.
La estrategia defensiva responde a tres factores principales. El primero es la posibilidad de que los demócratas logren avances importantes en las elecciones legislativas de noviembre, lo que modificaría las expectativas sobre la política económica de Donald Trump. El segundo es la inestabilidad del mercado de deuda europeo, especialmente en Francia. El tercero está relacionado con el financiamiento de los grandes proyectos de inteligencia artificial.
Los analistas advirtieron que un aumento de los diferenciales crediticios de las empresas que desarrollan infraestructura de IA podría obligar a los inversores a reducir posiciones. En particular, señalaron el riesgo de que los diferenciales de los bonos de los grandes proveedores de servicios en la nube superen los 200 puntos básicos.
La inversión en inteligencia artificial será determinante para los mercados en 2027. BofA identificó tres escenarios posibles: una burbuja impulsada por la IA, una expansión más amplia de las subas bursátiles o una crisis deflacionaria. El banco considera que los inversores confían demasiado en los dos primeros escenarios y subestiman el riesgo de una desaceleración pronunciada.
Las proyecciones también contemplan USD 1,2 billones de inversión de capital de los grandes proveedores de infraestructura tecnológica durante 2027. Si las condiciones crediticias se endurecen, parte de ese gasto podría recortarse y afectar las expectativas de crecimiento de las empresas tecnológicas.
En cuanto a los flujos de fondos, los inversores destinaron USD 55.600 millones a fondos de acciones globales durante la semana terminada el 21 de octubre. Los fondos de mercados emergentes captaron USD 33.500 millones, mientras que los fondos tecnológicos recibieron USD 18.800 millones.
BofA busca oportunidades fuera de las grandes tecnológicas. Hartnett señaló que el equipo está aumentando su exposición a empresas de pequeña capitalización, fideicomisos inmobiliarios (REITs), servicios públicos y consumo discrecional. En paralelo, mantiene una visión favorable sobre el oro, las materias primas y los mercados emergentes.
