Finanzas personales|18 de marzo de 2021

Si invierto en Bolsa, ¿Pago impuestos?

Por Emanuel Biondi

Contador Público

 

Durante los últimos años gracias a los procesos de digitalización, más personas incursionaron en la Bolsa en busca de nuevas oportunidades de inversión y mejores rentabilidades. Sin embargo, un tema que es consultado muchas veces o ignorado en otras, es el de los impuestos que se deberían pagar al invertir.

 

Cada vez es más normal escuchar a alguno de tus amigos o familiares decir “Compré un CEDEAR” o “Invertí en un fondo común de inversión” y es algo que celebro dado que el mercado bursátil argentino hasta no hace mucho tiempo era de difícil acceso para el común de las personas y actualmente va creciendo año a año. Pero ante esto, surgen varias preguntas: ¿Existen impuestos en la bolsa? ¿Tengo que pagar algo? ¿Qué pasa con AFIP? 
En un primer término, antes de empezar a tratar de describir que impuestos están presentes, es importante mencionar dos cuestiones. Por un lado, todo fondeo o inversión que se realice en la cuenta comitente debe estar justificado mediante un recibo de sueldo o de haberes, facturación, venta de algún bien como un automóvil o un inmueble, u otras formas documentadas y por el otro, esos montos deben ser coherentes con nuestro nivel de ingresos. Esto es un tema en el que Insisto su importancia dado que es el primer paso para evitar problemas con AFIP.

 

El impuesto a la Renta Financiera

A finales de 2017, durante el mandato de Mauricio Macri, se originaba el Impuesto a la Renta Financiera (de ahora en adelante, IRF) o Cedular, que tenía como objetivo gravar los rendimientos ganados de distintas inversiones financieras, desde plazos fijos en pesos hasta la compraventa de títulos públicos, sin embargo, sucesivas reformas tributarias lo fueron modificando hasta llegar a lo que es hoy, una total confusión para los contribuyentes.

 

Una pregunta habitual en los inversores es si corresponde pagar o no este impuesto dado que aún sigue vigente y, ante esta consulta, la respuesta es que depende de las operaciones que se hayan realizado y el monto que obtuvieron de ganancias gracias a su realización. Igualmente, quiero dejar en claro que mi intención es dar un concepto general debido a que cada caso es distinto y corresponde que se realice la consulta con un contador o contadora a fin de establecer cuál es la situación.

 

Ante la existencia del IRF, la primera referencia a la que tenemos que prestar suma atención es el mínimo no imponible o en otras palabras a partir de qué valor deberíamos considerar un análisis. Para inversiones del 2020, el mínimo no imponible es $ 123.861,17 y para 2021 (por ahora) será de $ 167.678,40. En otras palabras, si realizaste inversiones en esos años y obtuviste como mínimo ese monto de ganancias tenés que presentar (que no significa pagar) una declaración jurada, ya seas monotributista, autónomo o empleado en relación de dependencia.

 

Algo que es necesario diferenciar es que las sucesivas reformas del tributo provocaron que para estas operaciones convivan dos impuestos que en realidad son el mismo, pero su método de cálculo es distinto. Por un lado, el Cedular (IRF) que alcanza a ciertas operaciones y se calcula, en general, sobre la diferencia entre los montos mencionados en el anterior párrafo y el total de rentas; y por el otro, el Impuesto a las Ganancias “puro” que posee distintas escalas, agrupa todas las ganancias del contribuyente (alquileres, intereses de plazo fijo, honorarios, por ejemplo) y le corresponde a quienes están inscriptos impuesto. 

 

A su vez, las personas que no están dentro impuesto a las ganancias deben inscribirse en el IRF, a fin de poder declarar los resultados de sus operaciones bursátiles.

 

Sin embargo, el punto más importante que debemos observar es si corresponde o no pagarlo según las transacciones que hayamos realizado, y aquí va un cuadro explicativo con las que considero las mas relevantes.

 

 

 

Como observamos anteriormente, las posibilidades son numerosas y es por ello que debemos prestar especial atención a los montos sobre los cuales estamos operando para poder entender que situación nos corresponde. El hecho de invertir o no en un activo es una decisión importante y la existencia de herramientas impositivas puede alentar o desalentar ciertas inversiones.

 

Los impuestos son una herramienta de política económica que en muchas ocasiones buscan modificar o incidir en las decisiones, pero, en un país como Argentina carece de sentido tener un tipo de tributo como este debido a que las inversiones deberían estar fuera de su alcance con el fin de provocar un crecimiento necesario del mercado bursátil argentino. 

 

Cabe destacar que en esta nota me dediqué exclusivamente a inversiones bursátiles, dejando afuera otros temas que merecen un análisis apartado y detallado tales como las criptomonedas, las cuales le dedicaré un espacio en próximas notas.