Empresas|18 de febrero de 2021

YPF: entre el Bono y su juicio en NY

YPF da un paso atrás en su lanzamiento de bonos en dólares y se prepara para afrontar nuevamente su caso contra Burford en New York.

Por Facundo Velastiquí

 

La petrolera YPF comunicó el jueves de la semana pasada, que logró una adhesión del 60% en el canje del bono 2021. De este modo, cumplió con la exigencia del Banco Central para acceder a los dólares necesarios para afrontar el vencimiento de marzo. Sobre la totalidad de los bonos, la adhesión fue del 32%, lo que le permitió refinanciar 2100 millones de dólares. Ya cerrado el canje, la compañía evaluó emitir un bono de 100 millones de dólares para robustecer su caja, pero las tasas eran excesivas.

 

 

“La ventana de oportunidad va a estar hasta el miércoles. Por lo tanto, en YPF se van a tomar hasta la semana próxima para decidir si emiten el nuevo bono”

 

 

El estudio de esta probabilidad de emisión de bono es consecuencia de haber podido sortear con éxito el vencimiento de 413 millones de dólares previsto para el mes próximo. El Banco Central dejó en claro que solo le iba a habilitar el acceso a los dólares oficiales para cubrir el 40% de esa deuda.

 

Finalmente, la petrolera YPF desistió de emitir su bono por 100 millones de dólares para robustecer su caja. El jueves pasado se informó que la compañía conducida por Sergio Affronti estaba evaluando aprovechar el impulso del canje para aspirar fondos del mercado, pero en los últimos días tantearon esa posibilidad y el 12% de tasa anual que les pedían les pareció excesivo en este contexto.

 

Otra de las tres grandes petroleras del país también había estado avanzando en los últimos días para colocar un bono, según confirmaron fuentes del mercado financiero. Su intención era recaudar entre 250 y 300 millones de dólares, pero la tasa de 12% también operó como un desincentivo. Esta compañía privada estaba dispuesta a convalidar como máximo una tasa de entre 8% y 9% anual. 

 

En estas circunstancias, dos de las tres principales petroleras del mercado optarán por financiarse en pesos en el mercado local bajo la modalidad dollar linked. Los bonos dollar linked son títulos de deuda nominados en dólares, pero con la particularidad de que tanto el pago de intereses como de capital se cancela en pesos. De este modo, el financista se cubre del riesgo cambiario y quien recibe el dinero cancela en pesos indexados por la evolución del dólar.

 

Luego de la experiencia traumática que atravesó YPF cuando el Banco Central le anticipó que solo le daría el 40% de los dólares necesarios para cancelar su próximo vencimiento de 413 millones de dólares en marzo, situación que obligó a la compañía a avanzar con el canje de deuda, ahora decidió no convalidad una tasa en dólares del 12% (estaba dispuesta a pagar hasta 10%) y aspirará los pesos que haya disponibles en el mercado local.

 

 

Los bonos dollar linked son títulos de deuda nominados en dólares, pero con la particularidad de que tanto el pago de intereses como de capital se cancela en pesos.

 

 

Al menos por ahora, ni YPF ni la otra gran petrolera que estuvo a punto de emitir deuda colocarán bonos en dólares. Igual seguirán el mercado de cerca para ver si en los próximos meses, tal vez de la mano de una negociación exitosa del gobierno argentino con el FMI, el horizonte se despeja, el riesgo baja y la tasa se ajusta a sus pretensiones.

 


Caso NY.

 

Por otro lado, el caso YPF-Burford en Nueva York tendrá hoy un nuevo, y clave, capítulo en los tribunales de Loretta Preska. La jueza del Segundo Distrito Sur de Manhattan intentará que las partes se pongan de acuerdo en la manera en que se aplica el proceso de “Discovery” por el cual el fondo litigante, la defensa de la petrolera y el Gobierno argentino deberían poner sobre la mesa los argumentos y pruebas financieras, económicas y contables, con los que se definirá el caso en el segundo semestre del año. Y, para sorpresa, las perspectivas con las que YPF y el Ejecutivo encararán esta nueva etapa 2021 del juicio; presenta mejores expectativas que las perspectivas que se esperaban hasta 2019.

 

Burford reclama por los supuestos daños que el pago a los españoles de Repsol le provocó al 49% restante de los accionistas de la petrolera, tras la nacionalización de 2012. La demanda se inició por la expropiación de la mayoría de las acciones de la petrolera, pero a nombre de las empresas españolas Petersen Energía y Petersen Inversora, dos compañías hoy en quiebra, abiertas por el Grupo Petersen en los días en que era socio por el 25% de YPF y a partir de que el expresidente Néstor Kirchner los hizo ingresar como parte de la petrolera. El Grupo Petersen hoy está absolutamente fuera del reclamo, situación que está judicialmente aclarada en la justicia española y reconocida por los propios Burford que desistieron de reclamarle a Petersen. El gran misterio, por ahora, en esta megacausa es quién es el socio de Burford en los reclamos.