Tesla|19 de febrero de 2021

Por qué la jugada de Tesla podría afectar al S&P 500

Tras la compra de la famosa criptodivisa por parte de Tesla, el mercado global podría estar en riesgo debido a las variaciones de precio.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Tras hablar tanto de Bitcoin, Elon Musk finalmente dio un paso adelante y decidió destinar USD 1.500 millones pertenecientes al dinero líquido de Tesla en la adquisición de la popular criptodivisa. Esta jugada que parece innovadora, es sumamente arriesgada y puede afectar al desempeño general del mercado de acciones estadounidense.

 

El peligro de la volatilidad

Como todos saben, el Bitcoin es una de las criptomonedas más populares y transaccionadas por los inversores y operadores, lo que genera que sea un activo sumamente volátil capaz de subir un 15% en un día, o bajar un 20% en el mismo plazo, tal como sucedió recientemente.

 

Al haber adquirido una gran porción, Tesla ahora se encuentra atada a tal desempeño, ya que los USD 1.500 millones continúan perteneciendo a los activos de la compañía. De esta forma, en los resultados financieros publicados todos los trimestres, la compañía dedicada a la fabricación y comercialización de vehículos eléctricos mostrará las ganancias o pérdidas resultantes de la variación de precio del Bitcoin.

 

De esta forma, Tesla podría obtener grandes ganancias producto de la suba del Bitcoin, pero también sufrir fuertes pérdidas. A su vez, esta situación no solo afectaría al desempeño de la empresa a cargo de Elon Musk, sino también a los principales índices bursátiles del mundo como el S&P 500, ya que hace relativamente poco tiempo Tesla fue incluido en el mismo y con una alta ponderación (1,69%).

 

Tesla y Bitcoin, hermanos de volatilidad

A diferencia de otros activos o empresas más tradicionales como Walmart, The Coca-Cola Company, Microsoft o incluso Apple, tanto Tesla como Bitcoin gozaron de un extraordinario desempeño durante 2020 y, en especial, durante los últimos años. Este crecimiento se debió a la alta volatilidad que presentan dichos activos.

 

Básicamente, la volatilidad no es más que la probabilidad de que el retorno de un activo se desvíe de su promedio, independientemente de su tendencia, por lo que así como suben drásticamente, también pueden bajar de manera brusca y sin previo aviso. Debido a este factor, no son recomendables para perfiles conservadores o incluso moderados.